Un ciudadano denuncia que en el municipio Boyeros, La Habana, la corrupción se ha convertido en un sistema. Un trabajador por cuenta propia identificado como Abreu se habría apropiado de más de 20 millones de pesos del sector Salud en 2025, y a pesar de que la gobernadora recibió el informe, el presidente municipal impidió que fuera acusado. Otro trabajador, Jorge Luis, pudo salir y entrar del país sin ser procesado. En Educación también hay robos, y en Finanzas el director «no sabe nada, lo que está es para coger dinero». El denunciante señala que la funcionaria Helen, que atiende la CI, también encubrió los hechos. Pide que se soliciten los informes de las visitas a gobierno y educación.
Un ciudadano de Boyeros, La Habana, ha contactado a nuestra redacción para denunciar lo que califica como «un cáncer enquistado» de corrupción en el municipio. Su testimonio abarca múltiples esferas —Salud, Educación, Finanzas— y señala a los máximos responsables de encubrir los delitos: el presidente municipal y la gobernadora de La Habana.
El robo de 20 millones en Salud
El denunciante relata:
«En el año 2025, el trabajador por cuenta propia, de apellido Abreu, se robó de Salud más de 20 millones de pesos».
«La gobernadora vio el informe y no hicieron nada».
«Porque el presidente nunca quiso que acusaran».
El caso Jorge Luis: impunidad total
El testimonio añade otro caso:
«Igual lo hizo el trabajador Jorge Luis. Este último se fue del país, vino de visitas, pero al final como no lo acusaron, pudo entrar y salir bien».
Educación: robos y amenazas
La denuncia se extiende al sector educacional:
«En educación igual, dos hechos, uno detrás de otro».
«El último robaron dinero, y el jefe de Salud amenazó: si lo denunciaban, él hablaba todo del hecho anterior».
Finanzas: un director que «no sabe nada»
El ciudadano describe al director de Finanzas:
«El director no sabe nada, lo que está es para coger dinero, él y su gente».
El jefe de Mipymes: de «sin ropa» a andar en moto
El denunciante señala el enriquecimiento de un funcionario:
«El jefe de las Mipymes entró casi sin ropa, ya anda hasta en moto».
La encubridora: Helen, de la CI
El ciudadano identifica a una funcionaria clave en la red de encubrimiento:
«Las pruebas serían que alguien pida en el gobierno, o en educación, los informes de estas visitas».
«O le pregunten a la compañera que atiende la CI, llamada Helen. Ella también encubrió el asunto».
El contexto: Boyeros, un municipio bajo la lupa
Esta denuncia se suma a las múltiples que este medio ha publicado sobre Boyeros. En marzo, un inspector activo de la DIS reveló desde dentro el entramado de corrupción, nepotismo y cuotas de multas que impera en la entidad . También se denunció a la directora de la UBIA, Erilin Ortiz Meriño («Lili»), por exigir pagos mensuales a administradores y organizar fiestas en su casa para sobornar a jefes municipales . La gobernadora de La Habana ha sido señalada en varias ocasiones por su silencio cómplice ante la corrupción en Boyeros .
Resumen:
Un ciudadano denuncia que en Boyeros, la corrupción es «un cáncer enquistado». Un trabajador por cuenta propia, Abreu, robó más de 20 millones de pesos de Salud en 2025. La gobernadora recibió el informe, pero el presidente municipal impidió que fuera acusado. Otro trabajador, Jorge Luis, pudo salir y entrar del país sin ser procesado. En Educación hay robos, en Finanzas el director «no sabe nada», y el jefe de Mipymes entró sin ropa y ya anda en moto. La funcionaria Helen, de la CI, encubrió los hechos. El denunciante pide que se soliciten los informes de las visitas.
Nota final:
Esta denuncia pinta el retrato de una corrupción institucionalizada en Boyeros. No son hechos aislados, sino un sistema: 20 millones de pesos robados de Salud que quedan impunes porque el presidente municipal «no quiso que acusaran». Un trabajador que puede salir y entrar del país como si nada. Un director de Finanzas que está «para coger dinero». Un jefe de Mipymes que se hizo rico de la noche a la mañana. Y una funcionaria de la CI que encubre todo.
Las autoridades de la Contraloría, la Fiscalía y el Partido en La Habana tienen la palabra. Los informes de las visitas que menciona el denunciante están en algún escritorio. La pregunta es: ¿alguien los pedirá? ¿Alguien interrogará a Helen? ¿O todo quedará en un nuevo «cáncer enquistado» que nadie se atreve a extirpar?














