Yoandris Arias Tamayo es acusado de recibir incentivos ilegales por siembras, despojar a trabajadores de sus tierras y favorecer a particulares y policías, mientras la producción estatal se desvía al beneficio personal.
Una nueva denuncia ciudadana expone un entramado de corrupción en el corazón de la Empresa Agroindustrial de Granos Fernando Echenique, en la provincia Granma. El foco está puesto en la Unidad Empresarial de Base (UEB) No. 7 Ramón Paz Borroto, y particularmente en su director, Yoandris Arias Tamayo, señalado de manejar la entidad como un cortijo personal.
El denunciado: Yoandris Arias Tamayo
Según el testimonio recibido, Arias Tamayo «goza de impunidad» y mantiene vínculos de corrupción con diversos usufructuarios de tierras. El modus operandi descrito incluye:
- Entrega de tierras a cambio de dinero: Arias habría despojado a varios trabajadores de sus parcelas para entregárselas a personas afines, recibiendo a cambio «incentivos monetarios por cada área que se siembra».
- Exoneración de entregas al Estado: El director, siempre según la denuncia, exime a determinados amigos de la obligación de entregar arroz al Estado. Entre los nombres mencionados están Jorge Luis Palomo, Miguel Mogena y Visdelio Balentín.
- Inclusión de policías en el reparto: El texto señala que también se han beneficiado «efectivos de la PNR», a quienes Arias les habría entregado tierras, lo que implicaría una red que cruza lo administrativo con lo policial.
Un acto de arbitrariedad: demoler un área de autoconsumo
Uno de los hechos más graves denunciados es la decisión unilateral de Arias Tamayo de demoler un área de autoconsumo dedicada a la siembra de plátano burro —un cultivo vital para la alimentación local— para destinarla a la siembra de arroz. Pero no para la empresa, sino «para su beneficio personal en el mismo lote donde siembran sus amigotes».
La consecuencia directa, según el denunciante, es dejar «sin viandas al Barrio campesino nombrado Malaco, del municipio Río Cauto». Es decir, una comunidad entera pierde su fuente de alimentos por una decisión arbitraria que privilegia el interés privado sobre el social.
Un jefe autoritario y protegido
El testimonio describe a Arias Tamayo como «una persona autoritaria» que «en varias ocasiones ha tenido problemas con sus trabajadores». Estos, al reclamar, se topan con un muro: «no pasa nada». La razón, siempre según la denuncia, es que su superior inmediato —Odisnel Traba Ferrales, jefe de producción de la Empresa— «lucra de la misma manera» y lo protege.
El denunciante sugiere que investigando a Traba Ferrales «se puede evidenciar el nivel de corrupción administrativa hasta qué punto está en esta empresa».
Resumen: Una denuncia ciudadana señala a Yoandris Arias Tamayo, director de la UEB No. 7 Ramón Paz Borroto, como cabecilla de una red de corrupción que incluye entrega de tierras a cambio de dinero, exoneración de entregas de arroz al Estado para amigos, despojo de trabajadores y demolición de áreas de autocultivo para beneficiarse personalmente. Su superior, Odisnel Traba Ferrales, sería cómplice y protector. La comunidad de Malaco, en Río Cauto, ha quedado sin viandas como consecuencia directa de estas decisiones.
Nota: Este caso, de confirmarse, evidenciaría cómo la corrupción en el sector agroindustrial no solo desvía recursos económicos, sino que impacta directamente en la seguridad alimentaria de comunidades enteras.














