Un ciudadano denuncia que en la agencia Astro de Manzanillo, la jefa Ana Belén y su equipo de «mafiosos» tienen acaparados los pasajes a través de la aplicación oficial. Por ventanilla no queda nada para la población. Un grupo de delincuentes, con una planta eléctrica para sortear los apagones, acapara las reservaciones diarias y las revende hasta en 4,000 pesos. «Las autoridades saben de todo esto y no hacen nada», afirma el denunciante.
Un ciudadano de Manzanillo, Granma, ha contactado a nuestra redacción para denunciar la situación que se vive en la terminal de ómnibus de la ciudad. Según su testimonio, los pasajes son acaparados a través de la aplicación «Viajando» por un grupo de revendedores, que luego los ofertan a precios exorbitantes, mientras por ventanilla no queda nada para la población. La jefa de la agencia, Ana Belén, encabeza la red.
Los hechos: pasajes acaparados por la app
El denunciante relata:
«Denunciar la corrupción que existe en la terminal de ómnibus de Manzanillo con las reservaciones de pasajes por parte de Ana Belén y su equipo de mafiosos».
«Todos los pasajes los tienen cogidos por la aplicación Viajando, y por ventanilla no queda nada para la población».
El modus operandi: planta eléctrica y reventa
El testimonio describe cómo operan los revendedores:
«Tienen unos delincuentes que, por falta de fluido eléctrico, llevan una planta para la venta de pasaje».
«Los dueños de la planta cogen todos los días las reservaciones (tren, guagua) según ventas y los venden a 4000 pesos».
La impunidad: las autoridades saben y no actúan
El denunciante señala:
«Las autoridades saben de todo esto y no hacen nada».
La señalada: Ana Belén, jefa de la agencia Astro
El ciudadano identifica a la responsable:
«Ana Belén es la jefa de la agencia Astro de Manzanillo».
El contexto oficial: la app Viajando y las reservaciones
La aplicación «Viajando» es el sistema oficial de reservaciones de pasajes de tren en Cuba. Según publicó CMKC Radio Revolución el 9 de marzo de 2026, las reservaciones para el mes de marzo se gestionan a través de esta aplicación y las agencias de viajero . La planificación detallaba fechas específicas para la ruta Habana – Bayamo/Manzanillo, entre otras . Los comentarios en esa publicación reflejan la desesperación de los usuarios: una persona preguntaba en Ciego de Ávila cómo sacar un pasaje para el 26 de marzo en el tren Habana-Bayamo-Manzanillo .
El sistema digital, lejos de facilitar el acceso, ha creado nuevas oportunidades para la especulación. Quienes tienen acceso a electricidad estable (como los revendedores con su propia planta) y conocen los horarios de liberación de boletos pueden acaparar las reservaciones antes que la población común.
El precio del pasaje oficial vs. la reventa
Mientras los revendedores venden los pasajes a 4,000 pesos, el precio oficial de un boleto de ómnibus en Cuba es significativamente menor. La diferencia es abismal: un pasaje que debería costar unos cientos de pesos se multiplica por diez o más en el mercado negro.
Resumen:
Un ciudadano denuncia que en la terminal de ómnibus de Manzanillo, la jefa de la agencia Astro, Ana Belén, encabeza una red de corrupción que acapara los pasajes a través de la aplicación «Viajando». Revendedores con una planta eléctrica para sortear los apagones cogen las reservaciones diarias y las venden a 4,000 pesos. Por ventanilla no queda nada para la población. Las autoridades conocen la situación y no actúan.
Conclusión:
Esta denuncia refleja una realidad que se repite en muchas terminales de Cuba: la digitalización de los servicios, lejos de democratizar el acceso, ha creado nuevas oportunidades para la especulación. La aplicación «Viajando», que debería facilitar la compra de boletos, se ha convertido en la herramienta de unos pocos que, con recursos (una planta eléctrica, conexión a internet, conocimiento de los horarios de liberación), acaparan los pasajes y los revenden a precios desorbitados.
La pregunta es inevitable: ¿cómo es posible que en medio de una crisis energética, unos revendedores tengan planta eléctrica para acaparar pasajes mientras la población se queda sin luz? ¿Por qué las autoridades de la terminal, el Ministerio del Transporte y la Fiscalía no investigan esta red?
Mientras Ana Belén y su «equipo de mafiosos» sigan operando, los manzanilleros seguirán pagando 4,000 pesos por un pasaje que debería costar una fracción de eso. Las autoridades tienen la palabra. Pero los ciudadanos, mientras tanto, siguen esperando en la ventanilla vacía.














