Una clienta pagó 960 MLC en 5ta y 112 por una moto sin batería ni garantía, y descubrió que en Brimar, también de CIMEX-DTA, el mismo modelo costaba 614 MLC. Fue maltratada por la vendedora Niurka Morales y recibió largas y engaños de los directivos. La casa matriz le dio un teléfono falso.
Una denuncia ciudadana expone lo que califica como una estafa de la cadena CIMEX-DTA contra la población. La afectada, que prefiere mantener su identidad en reserva, relata cómo pagó casi 1000 MLC por una moto eléctrica en una tienda, para descubrir después que en otro establecimiento de la misma cadena el mismo producto costaba 356 MLC menos. La respuesta de los vendedores y directivos ha sido, según su testimonio, maltrato, engaños y evasión.

La compra: 970 MLC por una moto sin batería ni garantía



La denunciante acudió a la tienda de 5ta y 112, perteneciente a la cadena CIMEX-DTA, y adquirió una moto eléctrica. Pagó 970 MLC. La vendedora que la atendió, identificada como Niurka Morales, le entregó solo el papel del POS y una factura con su nombre, pero no pasó el código de la moto por la caja, un detalle que luego resultaría clave.
La moto, según la denunciante, se vende sin batería y sin garantía, una condición que ya de por sí es abusiva, pero que no justifica la disparidad de precios.
El descubrimiento: la misma moto en Brimar a 614 MLC

Al día siguiente, caminando por Santo Suárez, la denunciante vio la misma moto en la tienda Brimar, que pertenece a la misma cadena CIMEX-DTA. El precio: 614 MLC. La diferencia: 356 MLC, un 37% más de lo que ella había pagado.



El reclamo: maltrato y evasión
La denunciante regresó a la tienda de 5ta y 112 para plantear la situación. La respuesta de Niurka Morales fue, según su relato, de «tremendo maltrato». La vendedora le dijo que «muchos clientes habían pasado por lo mismo, pero ella no podía hacer nada, porque eso había entrado así».
Al día siguiente, la afectada acudió a la casa matriz de CIMEX, ubicada en el Hotel Sierra Maestra. Allí se reunió con un señor de comercial, quien acordó que el lunes siguiente se haría la devolución del dinero.
El lunes: todos se escondieron
El lunes, la denunciante acudió puntual a la cita. Sin embargo:
- El gerente y el administrador llamaron a la casa matriz, supuestamente para esperar la respuesta sobre la aceptación del reembolso.
- «Al final todos se escondieron y me dejaron esperando».
- Cuando se cansaron de verla esperando, salieron y le dijeron que «no había reembolso, que solo era por desperfecto».


El teléfono falso
La denunciante volvió a la casa matriz. La recepcionista, muy atenta, la puso en contacto telefónico con la secretaria del gerente comercial, un tal Alberto. La secretaria le dio un número de teléfono… que resultó ser falso. Cuando la denunciante llamó, nunca contestó Alberto. La recepcionista volvió a preguntar a la secretaria, quien respondió que «no tenía más ningún número».
La pregunta clave: ¿por qué la diferencia?
La denunciante lo plantea con claridad:
- «Es una estafa a la población que la misma cadena de tiendas venda las motos en diferentes precios».
- «Yo sé que la moto era sin batería y sin garantía, pero la diferencia de precio en las tiendas que pertenecen a la misma cadena… esto es una violación, una estafa de la cadena CIMEX-DTA».
- «Si las dos son tiendas CIMEX, ¿por qué esa diferencia a la hora de poner precio?»
El responsable: Ernesto Gener, encargado de atención a la ciudadanía
La denunciante adjunta fotos de Ernesto Gener, encargado general de atención a la ciudadanía de CIMEX, como parte de los responsables de que estos casos ocurran y no se resuelvan.
Resumen: Una clienta denuncia que pagó 970 MLC por una moto eléctrica en la tienda CIMEX de 5ta y 112, para descubrir que en Brimar, de la misma cadena, el mismo modelo costaba 614 MLC. La vendedora Niurka Morales la maltrató y le dijo que no podía hacer nada. Los directivos de la tienda y la casa matriz le dieron largas, le prometieron un reembolso que nunca llegó y hasta le dieron un teléfono falso. La denunciante exige respuestas y califica el hecho como una estafa.
Nota: Este caso es un ejemplo más de cómo las grandes cadenas estatales pueden abusar de los consumidores con total impunidad. Que el mismo producto tenga precios tan diferentes en tiendas de la misma cadena es, como mínimo, una irregularidad administrativa. Que los vendedores maltraten a los clientes que reclaman, una falta de respeto. Que los directivos prometan reembolsos y luego se escondan, una estafa.














