Un ciudadano anónimo denuncia que Osvaldo Navarro Granado, director general de la DGTPH (conocido como “Pesetica”), prohibió bajo amenaza de expulsión el llenado de canistras el pasado 18 de mayo, mientras su subordinado Jimmy Cárdenas (Jefe del Puesto de Mando) le suministra combustible en pomos para su carro personal. Señalan que Jimmy actúa como “mandadero” personal del director y realizó funciones de Jefe de Transporte sin nombramiento oficial.
Un ciudadano anónimo ha contactado a nuestra redacción para denunciar un presunto acto de corrupción y abuso de poder en la Dirección General de Transporte Provincial de La Habana (DGTPH).
El testimonio describe una situación que califica de “doble moral”, donde el máximo responsable del transporte en la provincia prohíbe una práctica a sus subordinados mientras él mismo la utiliza para beneficio personal a través de un hombre de confianza.
La orden de “Pesetica”
Según el denunciante, el pasado 18 de mayo de 2026, el director general de la DGTPH, conocido en el sector como “Pesetica”, impartió una orden tajante durante una reunión.
“Estaba prohibido totalmente echar en canistra parte del combustible asignado. El funcionario que incurra en esta actividad no autorizada será expulsado automáticamente de la institución.”
Jimmy Cárdenas: el mandadero del director
El ciudadano identifica a Jimmy Cárdenas como el Jefe del Puesto de Mando de la DGTPH y lo describe como el brazo ejecutor del director.
“Jimmy es el mandadero de Osvaldo Navarro. Es la persona encargada de realizar todos sus trabajos ocultos y personales. Se encarga de llevarle el combustible en pomos para su carro personal.”
Funciones sin nombramiento y persecución de otros trabajadores
El testimonio señala irregularidades en la propia designación de Cárdenas, quien actualmente realiza las funciones de Jefe de Transporte sin estar nombrado oficialmente para el cargo.
Además, se le acusa de haber sido el promotor del castigo a otro trabajador que incurrió en la misma práctica que el director ahora utiliza.
“El mes pasado, Jimmy fue el promotor de que se le retirara la chapa y los documentos a un auto autorizado a servicial, por estar echando en canistra.”*
La hipocresía del sistema de control queda al descubierto: la norma se aplica con rigor a los subordinados, pero los jefes la violan sistemáticamente utilizando a testaferros para ocultar el desvío de recursos.
Resumen:
Un ciudadano anónimo denuncia que Osvaldo Navarro Granado, director general de la DGTPH, prohibió el llenado de canistras bajo amenaza de expulsión, mientras su subordinado Jimmy Cárdenas le lleva combustible en pomos para su carro personal. Jimmy, quien realiza funciones de Jefe de Transporte sin nombramiento oficial, también promovió el castigo a otro trabajador por la misma práctica.
Nota final:
El director general de la DGTPH ordenó no echar combustible en canistras. Dijo que el que lo hiciera sería expulsado. Pero Jimmy Cárdenas, su mandadero personal, le lleva el combustible en pomos para su carro particular.
Las autoridades del Ministerio del Transporte tienen la palabra. El doble discurso no puede ser la norma en una institución que debe garantizar la transparencia en el uso de los recursos públicos.














