Un ciudadano anónimo denuncia a la directora de Gastronomía del municipio Manzanillo, Granma, por presuntas prácticas de corrupción, incluyendo la aceptación de sobornos por parte de unidades gastronómicas y la toma de decisiones personales que afectan la gestión de la entidad. El denunciante también la acusa de mantener vínculos personales que, a su juicio, interfieren en su desempeño laboral.
Un ciudadano anónimo del municipio Manzanillo, Granma, ha contactado a nuestra redacción para exponer la situación que, según su testimonio, se vive en la Dirección Municipal de Gastronomía bajo el mando de su máxima responsable.
El denunciante, que prefiere mantener su identidad en el anonimato por temor a represalias, dirige su mensaje directamente a la funcionaria.
“Directora de gastronomía Manzanillo, sigues siendo sobornable. Aparte de ser bisexual, aceptas pago de todas las unidades.”
Preferencias personales y negligencia laboral
El ciudadano la acusa de anteponer su vida personal a las responsabilidades del cargo.
“Te encanta el relajo en la ruina, en la coctelera. Te gusta la tortilla con Osmani y el novio, y formas cosas en la discoteca los domingos.”
Sobornos y vínculos personales
El denunciante sostiene que la funcionaria recibe dinero ilícito a cambio de favores.
“¿Te estás comiendo a Mayelín también? ¿O te sobornan como todos sabemos?”*
Recomendación final
El ciudadano concluye su mensaje con una advertencia y una recomendación.
“Organiza mejor tu trabajo y no cojas perdonal tus decisiones.”*
Resumen de la denuncia:
Un ciudadano anónimo de Manzanillo denuncia a la directora de Gastronomía del municipio por presunta corrupción, señalando que acepta sobornos de unidades gastronómicas y antepone sus relaciones personales a sus funciones. El denunciante le recomienda organizar mejor su trabajo y no tomar decisiones personales que afecten la gestión.
Nota final:
La denuncia ciudadana de Manzanillo contra la directora de Gastronomía es una más en la larga lista de funcionarios del sector del comercio y la gastronomía señalados por corrupción. Si la directora prefiere el “relajo en la ruina” y las discotecas a sus responsabilidades, y si acepta sobornos para beneficiar a sus amigos, el gobierno municipal y la Contraloría tienen la palabra.














