Una madre denuncia a la directora de la escuela especial Celia Sánchez en Yara Veguita, Granma, por múltiples irregularidades: descuenta a trabajadores que faltan, pero ella viaja a Holguín a buscar mercancía para vender y no pasa nada; ha desviado colchones de la escuela que nunca regresaron; maltrata a sus subordinados hasta hacerlos renunciar; y lo más grave: los niños con retraso mental pasan toda la mañana sin merienda ni almuerzo. La directora, que aparece en la foto con «facha de prostituta» según la denunciante, actúa en complicidad con la metodóloga Yaderis. «Para eso está directora de 5 no tiene ojos», sentencia.
Una madre de Yara Veguita, en el municipio Yara, Granma, ha denunciado la situación que se vive en la escuela especial Celia Sánchez, donde estudia su hijo. Según su testimonio, la directora del centro, de quien no se proporciona el nombre, ha hecho del maltrato, el desvío de recursos y el abandono de los niños su forma de gestionar.
La directora: doble moral y ausencias injustificadas
La denunciante describe a la directora:
«Cuestiona a los trabajadores, no tiene ética profesional».
«Está descontando a los trabajadores, pero no eso cuando tiene problema con su matrimonio».
Su esposo es jefe de transporte de la base de ómnibus escolares.
«Ella sí puede faltar y nada pasa, y falta por problemas personales como viajes a Holguín a buscar mercancía para vender».
El maltrato a los trabajadores
El clima laboral en la escuela es insostenible:
«Maltrata a sus trabajadores, los cuales ya hay varios que se han ido por su maltrato».
«Asta cuándo el maltrato con sus trabajadores y ella de fiestas en fiestas, que no tiene nada de moral ni ética profesional».
«Esta señora se la ha pasado rompiendo matrimonios. ¿Qué moral va a tener para dirigir?»
Los desvíos: colchones que nunca regresan
La denunciante revela que la directora ha sustraído bienes de la escuela:
«En vez de estar controlando los recursos, ella ha desviado desde que está en su cargo».
«Ha sacado colchones de la escuela y nunca más regresan».
«Y para ella sí está bien».
La complicidad: junto a la metodóloga Yaderis
La denunciante señala que la directora no actúa sola:
«Todos esos desvíos es junto con la metodóloga Yaderis».
Lo más grave: niños sin comer
El corazón de la denuncia es el abandono de los niños, que son precisamente quienes más necesitan atención:
«Es una enseñanza especial, niños con retraso».
«De la alimentación ni hablar».
«Es doloroso ver como esos niños van a la escuela porque así lo exigen, pero lo más doloroso es que esos niños están de 8 de la mañana hasta las 12:40 sin una merienda y sin almorzar».
«Así quieren que los padres lo manden a la escuela».
La calidad educativa: clases copiadas
La denunciante también cuestiona la calidad de la enseñanza:
«Escuela que solo van a jugar, porque las clases las copian los mismos maestros cambiando la letra».
La imagen de la directora
La denunciante adjunta una fotografía de la directora con un comentario despectivo:
«Mire que facha de directora, tal parece una prostituta».
Aunque el tono es ofensivo, refleja la indignación de una madre que ve cómo la persona que debería cuidar de su hijo actúa de forma contraria a toda ética.
La pregunta final
La denunciante concluye con una reflexión:
«Para eso está directora de 5 no tiene ojos. Claro, si es que ella no sabe ni dónde está parada».
«Ya ponen a dirigir a cualquiera».
Resumen:
Una madre denuncia a la directora de la escuela especial Celia Sánchez en Yara Veguita, Granma, por maltratar a los trabajadores, descontarles cuando faltan mientras ella viaja a Holguín a buscar mercancía para vender, desviar colchones de la escuela, y lo más grave: los niños con retraso mental pasan de 8 de la mañana a 12:40 sin merienda ni almuerzo. La directora actúa en complicidad con la metodóloga Yaderis. Su esposo es jefe de transporte escolar. La calidad educativa es pésima: los maestros copian las clases. La denunciante exige medidas.
Conclusión:
Esta denuncia expone una realidad que debería avergonzar a cualquier sistema educativo: una escuela especial, donde los niños con retraso mental deberían recibir atención prioritaria, se ha convertido en un lugar de abandono y maltrato. Los niños pasan casi cinco horas sin comer, mientras la directora viaja a Holguín a vender mercancía y desvía colchones para su beneficio personal.
Los trabajadores, maltratados y descontados, renuncian. La calidad educativa es nula: los maestros copian clases. Y la directora, que según la denunciante no tiene «ética ni moral», sigue al mando, protegida por quién sabe quién.
Las autoridades de Educación en Granma, del Ministerio de Educación y del Partido tienen la palabra. Los niños de la escuela Celia Sánchez no pueden esperar. Necesitan comer. Necesitan aprender. Necesitan que alguien, de una vez, ponga orden en ese desastre.














