Tania Guerra Pérez, Directora Adjunta del Centro de Neurociencias de Cuba (CNEURO), es señalada por trabajadores por su gestión en México como presidenta de Neuronic SA, empresa que manejó los pagos de los médicos cubanos y que estuvo envuelta en un escándalo por medicamentos en mal estado que fueron pagados por BIRMEX sin cumplir los requisitos sanitarios. La denuncia también apunta a su doble moral y maltrato a los trabajadores en Cuba, así como a las lujosas propiedades de sus hijos en México.
Una denuncia ciudadana ha llegado a nuestra redacción señalando a Tania Guerra Pérez, Directora Adjunta del Centro de Neurociencias de Cuba (CNEURO), entidad perteneciente a BioCubaFarma, por su rol en la gestión de la empresa Neuronic SA en México y por su conducta en Cuba. Los denunciantes, trabajadores del sector, aportan pruebas documentales y enlaces a investigaciones periodísticas que respaldan sus acusaciones.



Los antecedentes: Neuronic SA y el escándalo en México
La denuncia se refiere al período en que Tania Guerra Pérez fue presidenta de Neuronic SA en México, empresa que servía como intermediaria para las recaudaciones de los servicios médicos cubanos en ese país. Diversas investigaciones periodísticas, incluyendo una reciente de Animal Político publicada el 24 de marzo de 2026, revelan que la empresa recibió contratos millonarios a pesar de graves irregularidades.
Entre los señalamientos destaca que BIRMEX, la farmacéutica estatal mexicana, distribuyó medicamentos de Neuronic con problemas de calidad. La Auditoría Superior de la Federación (ASF) detectó que diez lotes de medicamentos no cumplieron con las pruebas de variación de volumen, y que «se instruyó a la Dirección de Calidad de Birmex que se hiciera la liberación interna del medicamento» a pesar de los defectos .



El medio independiente Cubanet, en una investigación publicada también el 25 de marzo de 2026, detalla que Neuronic Mexicana recibió pagos por 80 millones de pesos por 3,4 millones de gotas oftálmicas que llegaron sin permisos sanitarios y en mal estado . La instrucción de beneficiar a esa compañía fue atribuida al entonces director general de BIRMEX, el general retirado Jens Pedro Lohmann .
En total, los contratos entre BIRMEX y Neuronic Mexicana sumaron más de 100 millones de pesos entre 2022 y 2023, incluyendo la adquisición de medicamentos que no aparecen en el Compendio Nacional de Insumos para la Salud y que fueron rechazados por instituciones hospitalarias .




El desvío de fondos de los médicos cubanos
La investigación de Latinus, citada por Diario de Cuba, reveló que el IMSS aceptó triangular los pagos por los médicos cubanos a través de cuentas de Neuronic Mexicana, evitando los bancos estadounidenses para que los fondos no fueran intervenidos por Washington . Esta empresa es la misma que presidía Tania Guerra Pérez en México, y su registro en ProCuba la identifica como perteneciente a BioCubaFarma .
La denunciante señala que, tras el escándalo en México, Tania Guerra fue retirada de su cargo y retornó a Cuba, donde fue empleada en CNEURO. Actualmente se desempeña como Directora Adjunta de neurociencias.
Las acusaciones en Cuba: doble moral y maltrato
Trabajadores de CNEURO denuncian que en la institución es de conocimiento público la «doble moral» de Tania Guerra y su forma de actuar «prepotente y maltratadora», lo que ha dado lugar a «reiteradas bajas». También se señalan «relaciones extramatrimoniales» con el administrador Reymundo Guerra Grau.
La vida de lujo de su familia en México
El denunciante aporta publicaciones de la periodista Joankelin Sánchez que muestran a los hijos de Tania Guerra en México. Una publicación de Sánchez en Facebook muestra a Ernesto Mosquera Guerra, hijo de Tania, en una casa en la Ciudad de México, con el comentario: «Tania Guerra: Presidente de Neuronic SA.. La Empresa q cobra el dinero de los Médicos cubanos en Mexico. Una Casa en La Ciudad de Mexico ronda los 200 Mil Dólares…» .
Otra publicación muestra a otro hijo, José Javier Mosquera Guerra, disfrutando en Varadero, con el comentario: «Ellos resisten en Varadero y Tú Resistes para q ellos disfruten… El hijo de la Presidente de Neuronic SA.. José Javier Mosquera Guerra; Hijo de Tania Guerra…» .
Las pruebas
La denuncia incluye múltiples capturas de pantalla con publicaciones de Joankelin Sánchez y documentos que acreditan la situación de Neuronic SA en México, así como fotografías de la vivienda de los hijos de Tania Guerra en la capital mexicana.
Resumen:
Una denuncia ciudadana señala a Tania Guerra Pérez, Directora Adjunta del Centro de Neurociencias de Cuba (CNEURO), por su gestión en Neuronic SA en México, empresa que manejó los pagos de médicos cubanos y que recibió contratos millonarios de BIRMEX a pesar de suministrar medicamentos en mal estado y sin permisos sanitarios. Tras el escándalo, retornó a Cuba donde es señalada por trabajadores por su doble moral, maltrato y nepotismo. Sus hijos han disfrutado de una vida de lujo en México, con casas que rondan los 200 mil dólares, mientras los trabajadores cubanos «resisten».
Conclusión:
Esta denuncia expone una cadena de corrupción que va desde México hasta Cuba. Tania Guerra Pérez, mientras presidía Neuronic SA, participó en un sistema que desviaba los pagos de los médicos cubanos hacia cuentas que esquivaban el control estadounidense , mientras los medicamentos que suministraba la empresa eran rechazados por mala calidad . La Auditoría Superior de la Federación documentó que BIRMEX pagó millones de pesos por lotes que no cumplían los requisitos sanitarios .
Ahora, de vuelta en Cuba, Tania Guerra ocupa un alto cargo en neurociencias, donde trabajadores denuncian su prepotencia y maltrato. Mientras tanto, sus hijos disfrutan en México de casas valoradas en 200 mil dólares y vacaciones en Varadero , mientras sus subordinados en Cuba «resisten».
Las autoridades de BioCubaFarma, el Ministerio de Salud Pública y la Fiscalía tienen la palabra. Los trabajadores de CNEURO, que han sufrido su maltrato, merecen una investigación. Y los cubanos, que «resisten» mientras los hijos de los directivos disfrutan de casas en el extranjero, merecen saber hasta dónde llega esta red de privilegios.














