Sobrepaso de condenas, muertes por negligencia, trato vejatorio a familiares y una funcionaria que otorga pabellones íntimos a cambio de favores, según relato de esposa y hermana de internos.
LMS recibe la desgarradora denuncia de una mujer cuyo esposo y hermano están recluidos en la Prisión 1580, ubicada en la Carretera El Pitirre, San Miguel del Padrón, La Habana. Su testimonio expone una realidad de arbitrariedad, sufrimiento y corrupción dentro del sistema penitenciario.
🔍 Puntos Principales de la Denuncia:
1. Injusticia y Arbitrariedad en las Condenas:
- Su esposo fue condenado a 3 años por amenazas, pero ya lleva 3 años y 3 meses preso, sobrepasando ilegalmente su condena.
- Su hermano está acusado de robo con fuerza, pero todas las pertenencias aparecieron. Aún así, lleva tiempo detenido sin que se le haya celebrado juicio.
- Denuncia que otros reclusos con condenas más graves «ya están en la calle porque pagan o tienen familiares militares«, evidenciando un sistema de justicia paralelo basado en el dinero o los contactos.
2. Condiciones Inhumanas y Negligencia:
- Afirma que «se han muerto presos por la falta de alimentación y medicación», ya que «en el penal no hay de nada».
- Describe que a los reclusos «los tratan como perros», y «más a nosotros los familiares cuando vamos a visita», indicando un trato vejatorio y humillante sistemático.
3. Corrupción y Red de Favores con Funcionaria:
- Denuncia a una funcionaria del penal llamada Melissa (a cargo de los pabellones o visitas íntimas).
- Melissa mantendría un arreglo corrupto con Elianis González, esposa del recluso Maylon Hernández (de la Compañía #2).
- Mecanismo: Elianis González, presuntamente, provee de drogas a Melissa. A cambio, Melissa le asigna el pabellón íntimo todas las semanas, durante 6 horas, negándoselo a otros reclusos.
- Cuando otros presos protestan por esta injusticia, son enviados a celda de castigo «para que se callen», mientras que a Melissa «no le pasa nada» porque, según la denunciante, «está con el jefe del penal».
- La denunciante contrasta el trato: a Elianis no le revisan nada, mientras que al resto de las familiares «nos manda hasta quitarnos la ropa» durante los registros.
Resumen: Una familiar de dos reclusos en la Prisión 1580 denuncia la violación de derechos básicos: sobrepaso de condenas, falta de juicios, condiciones que llevan a la muerte por hambre y enfermedad, y un trato vejatorio. Además, expone una red de corrupción donde una funcionaria (Melissa) vende el acceso a pabellones íntimos y permite la entrada de drogas a cambio de favores, con la supuesta protección del jefe del penal.
Nota: Esta denuncia trasciende un caso familiar y apunta a patrones de violación sistemática de derechos humanos y corrupción dentro de una institución estatal.














