El legislador cubanoamericano tilda de «patética» y «gran traición» la venta de crudo mexicano a la «brutal dictadura», en medio de un ultimátum del presidente Trump que amenaza con aranceles a los países que suministren combustible a la Isla.
El congresista republicano y cubanoamericano Carlos Giménez intensificó este fin de semana su ofensiva retórica contra el gobierno de México, acusándolo públicamente de socavar la política exterior de Estados Unidos al mantener y considerar retomar las exportaciones de petróleo a Cuba.
En su cuenta de X, Giménez compartió un artículo del Washington Examiner y escribió: «México sigue intentando socavar la política exterior de EE.UU. enviando patéticamente petróleo a la brutal dictadura en Cuba». Esta declaración es la más reciente en una serie de ataques contra la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum, a quien ha acusado previamente de «traición» y de sostener con combustible a una «dictadura asesina».
El Contexto del Ultimátum y la Tensión Diplomática:
La declaración del congresista se enmarca en un momento de máxima presión de la administración Trump sobre sus aliados:
- Ultimátum de Trump: El presidente estadounidense Donald Trump firmó una orden ejecutiva que impone aranceles a los bienes provenientes de cualquier país que venda o proporcione petróleo a Cuba. Esta medida busca «asfixiar económicamente» al gobierno de La Habana.
- El Dilema Mexicano: México se convirtió, tras la captura de Nicolás Maduro y el colapso del suministro venezolano, en el principal proveedor de crudo para Cuba. Pemex suministró combustible por valor de 496 millones de dólares en 2025, según su propio CEO, Víctor Rodríguez.
- Presión y Negociaciones: Aunque México suspendió temporalmente los cargamentos en enero (negando que fuera por presión), esta semana Rodríguez declaró que mantendría las exportaciones «mientras haya producto disponible», mostrando la delicada tensión entre cumplir con Cuba y evitar las costosas sanciones estadounidenses.
- Retórica de Cambio de Régimen: El secretario de Estado Marco Rubio ha reforzado este discurso, declarando ante el Senado que EE.UU. «amaría ver un cambio de régimen en Cuba».
La Postura de Giménez y la «Medicina Dura»:
Carlos Giménez se ha erigido como una de las voces más duras en el Congreso respecto a Cuba. Su estrategia es explícitamente maximalista:
- Objetivo Declarado: Ha defendido abiertamente el uso de sanciones para «empujar al régimen al borde del abismo».
- «Estrangular al Régimen»: En una entrevista reciente con Fox News, aseguró que «es hora de estrangular al régimen» y describió la crisis humanitaria resultante como una «medicina dura» necesaria para acabar con el comunismo en la Isla.
- Cada Barril, un Apoyo: Afirma que «cada barril de petróleo que llega a La Habana fortalece a una dictadura asesina», justificando así el bloqueo total y presionando a terceros países para que se sumen.
Contraste con la Realidad en Cuba:
Mientras Giménez habla de «medicina dura» desde Washington, la consecuencia directa de esta política en Cuba es una crisis humanitaria en desarrollo:
- Apagones que superan las 14 horas diarias.
- Racionamiento extremo de combustible (solo 20 litros por persona vía plataforma digital, sin venta en pesos cubanos).
- Parálisis del transporte público y privado.
- Contracción de todos los servicios básicos, desde la banca hasta la administración pública.
El presidente cubano Miguel Díaz-Canel ha reconocido la gravedad y prometido un plan, aunque reiterando que la causa es el «bloqueo genocida» de EE.UU.
Resumen: El congresista Carlos Giménez acusó a México de «socavar» la política de EE.UU. y cometer una «gran traición» por enviar petróleo a Cuba. Sus declaraciones forman parte de una ofensiva política desde Washington, que incluye un ultimátum con aranceles de Trump y un discurso abierto de «cambio de régimen», mientras en la Isla la falta de combustible genera una crisis humanitaria severa que el legislador justifica como «medicina dura» necesaria.
Nota: Las palabras de Giménez desnudan la lógica última de la política de máxima presión: el sufrimiento de la población civil no es un efecto colateral no deseado, sino un instrumento calculado de presión política. Al tildar de «patético» el apoyo humanitario y comercial de México, el mensaje es claro: cualquier línea de vida para el pueblo cubano es, desde esta perspectiva, un apoyo al gobierno que se busca derrocar. Es la doctrina del cerco total, donde la geopolítica se impone sin ambages sobre el bienestar de once millones de personas, convirtiendo cada barril de petróleo en un proyectil en una guerra económica sin cuartel.














