El alcalde Bryan Calvo lanza una ofensiva municipal para revisar y posiblemente sancionar a negocios, principalmente de paquetería y logística, que mantengan relaciones económicas con entidades vinculadas al régimen de La Habana.
La ciudad de Hialeah, un emblemático enclave del exilio cubano en Estados Unidos, ha emprendido una investigación de gran alcance contra 290 empresas registradas en su jurisdicción, por presuntos vínculos comerciales con el gobierno de Cuba. La iniciativa, impulsada por el alcalde Bryan Calvo, busca identificar y evaluar a aquellos negocios que importen, exporten o mantengan cualquier tipo de relación comercial, directa o indirecta, con entidades vinculadas a La Habana.
Calvo, quien anunció la creación del Grupo de Trabajo Asesor Empresarial Cubano el día de su toma de posesión, advirtió que las empresas señaladas –en su mayoría dedicadas al envío de paquetería y servicios logísticos– serán notificadas y tendrán la oportunidad de explicar sus operaciones. Aquellas que no puedan justificarlas o que se determine que apoyan económicamente al gobierno cubano enfrentarán la revocación o suspensión de sus licencias comerciales.
🔍 Ámbitos de la Investigación:
La revisión, basada en una orden ejecutiva municipal, examinará minuciosamente:
- El flujo de dinero y servicios hacia Cuba.
- La posible existencia de empresas pantalla o testaferros.
- Violaciones a sanciones federales contra la isla.
- El uso del sistema financiero estadounidense para beneficiar a entidades del régimen.
Impacto y Alcance: El anuncio ha generado inquietud en el sector empresarial del sur de Florida. Para muchos en Hialeah, comunidad históricamente crítica del castrismo, resulta contradictorio que desde allí se realicen negocios que puedan sostener al sistema que forzó el exilio de miles. Calvo adelantó que este jueves se espera una iniciativa similar a nivel del condado Miami-Dade, ampliando significativamente la presión sobre empresas con nexos cubanos.
Resumen: La alcaldía de Hialeah ha iniciado una investigación exhaustiva sobre casi 300 empresas locales sospechosas de tener relaciones comerciales con el gobierno cubano. El alcalde Bryan Calvo advierte con sanciones, incluyendo la pérdida de licencias, en una medida que combina aplicación de la ley con una clara postura política contra el régimen de La Habana.
Nota: Esta ofensiva municipal, que pronto podría extenderse a todo el condado, representa una nueva y agresiva frontera en la política anticubana a nivel local en EE.UU. Busca cortar los flujos económicos que, según sus promotores, sostienen a un gobierno represivo, pero también podría afectar a familias que dependen del envío de paquetes a la isla, reavivando el complejo debate sobre la efectividad y las consecuencias del embargo y las sanciones.














