Obreros de la fábrica denuncian que los jefes de turno y administradores los obligan a trabajar más de 12 horas por turno, mientras ellos se llevan grandes cantidades de puré en bolsos y cubos. Fernando Ríos Maestre, jefe de turno, es señalado por llevarse más de un tanque. Su machacante, Alexander con Lapinel, hizo tres viajes. El jefe de los guardias, David, estaba borracho mientras presenciaba el robo y también sacó su parte. Los trabajadores exigen que se revisen los rendimientos para que se vea la verdad.
Trabajadores de la Fábrica de Conservas Yara, en Granma, han contactado a nuestra redacción para denunciar una situación de abuso y corrupción que se vive en la entidad. Según su testimonio, mientras ellos son explotados con jornadas de más de 12 horas y apenas reciben un poco de puré sin sal, los jefes se llevan cantidades industriales del producto para su beneficio personal.
Los hechos: jornadas extenuantes y chantaje
El denunciante relata:



- «Nos pasamos más de 12 horas de trabajo por turnos, nos sacrificamos todos».
- «No podemos resolver ni un poquito de puré. Cuando se nos ayuda, es con un poquito sin sal».
- «Sin embargo, los jefes están acabando: sacan burras de puré salado. Nunca alcanza el rendimiento para nosotros los obreros».
El robo de anoche: tanques de puré en bolsos y cubos
El testimonio describe un hecho concreto ocurrido la noche anterior:
- «Anoche mismo, ver lo que nos hicieron: nos dieron un poquito y el turno de Fernando Ríos Maestre se llevaron más de un tanque de puré en bolsos y cubos».
- «Alexánder, su machacante con Lapinel, dieron tres viajes».
- «Lo peor de todo: nadie se busca problemas. El jefe de los guardias, David, viendo aquello como si nada. Después él sacó lo suyo igual».
El jefe de guardias: borracho en la fábrica
El denunciante añade:
- «David estaba borracho en la fábrica».
- «Es un chantaje y un abuso lo que tienen con nosotros».
El enriquecimiento de los jefes
Los trabajadores señalan cómo los implicados han mejorado su nivel de vida:
- «Entre Ríos y Yunel, que ya se compró una moto».
- «Ahora se comprarán los paneles que es lo que les falta».
La exigencia: revisar los rendimientos
El denunciante concluye:
- «Exigimos que se revisen los rendimientos, y se darán cuenta de nuestra verdad».
Las pruebas
La denuncia incluye fotografías de la fábrica y de los trabajadores, así como una foto de Fernando Ríos Maestre, el jefe de turno señalado.
El contexto: la industria del tomate en Yara
Esta denuncia se suma a las múltiples que este medio ha publicado sobre la corrupción en la industria alimentaria de Granma. El 14 de marzo, campesinos de Yara denunciaron que la Empresa de Conservas Granma, dirigida por Jorge Fidel González Dacal («Pepe el Burro»), les adeudaba el pago de más de 1,000 toneladas de tomate . En esa misma denuncia, los productores señalaron que el director usaba privilegios con algunos campesinos que le transferían dinero por favores.
El 23 de marzo, se denunció que en la panadería de La Sal, los panaderos vendían el pan por su cuenta a 150 pesos mientras la población llevaba 20 días sin recibir el producto . El administrador, conocido como «Pichi», operaba con la complicidad del jefe de bloque de comercio y la delegada.
Resumen:
Trabajadores de la Fábrica de Conservas Yara denuncian que los jefes de turno, encabezados por Fernando Ríos Maestre, se llevan grandes cantidades de puré en bolsos y cubos, mientras los obreros apenas reciben un poco sin sal. El jefe de los guardias, David, estaba borracho mientras presenciaba el robo y también sacó su parte. Los trabajadores exigen que se revisen los rendimientos para que se vea la verdad.
Nota final:
Esta denuncia refleja una realidad que se repite en muchas industrias cubanas: mientras los trabajadores de base soportan jornadas extenuantes y reciben migajas, los jefes se enriquecen robando la producción. En la Fábrica de Conservas Yara, los turnos de más de 12 horas no son suficientes para que los obreros puedan llevarse un poco de puré con sal. Pero los jefes, como Fernando Ríos Maestre, se llevan tanques enteros en bolsos y cubos, con la complicidad de un jefe de guardias borracho que también exige su parte.
La moto que ya se compró Yunel y los paneles que se comprarán Ríos son el botín de este saqueo. Los trabajadores exigen que se revisen los rendimientos. Sería un buen comienzo. Pero también deberían revisarse las casas de los jefes, los bolsos con que se llevan el puré y los viajes de Alexander con Lapinel.
Las autoridades de la Fiscalía, la Contraloría y la Empresa de Conservas Granma tienen la palabra. Los obreros de Yara no pueden seguir siendo explotados y robados. Y el puré que producen, que tanto necesita la población, no puede seguir yéndose por la izquierda.














