Una exdirectora de Comunales, expulsada por no ser corrupta, detalla cómo la intendente, el DTI y la directora de Vivienda operan un sistema de cobro de comisiones, robo de combustible, nóminas fantasma y venta ilegal de propiedades.
Nos llega a esta redacción de LMS la denuncia de una exfuncionaria del gobierno municipal del Cerro, en La Habana, quien a sido expulsada de su cargo por negarse a participar en actos de corrupción, ha enviado a este medio una denuncia detallada y anónima que describe un sistema institucionalizado de desfalco al Estado. La red, según su testimonio, involucra a la intendente municipal, directivos de Comunales, la directora de Vivienda y oficiales del Departamento de Investigaciones (DTI), quienes operan con total impunidad.
Directora municipal del cerro y su marido

El Mecanismo en Comunales: Combustible y Nóminas Fantasma
La denunciante, quien fue directora en ese sector, explica que la intendente municipal impuso a un director llamado Lázaro. A través de un empleado llamado Edilberto, quien maneja el combustible, se ejecuta un «robo a las dos manos». Paralelamente, en las zonas comunales, los jefes intermedios roban el salario a los trabajadores mediante plantillas infladas.

Ejemplifica con la Zona 2 (Pilar y Atares), a cargo de María Caridad Bernal, y la Zona 1 (Latinoamericano), a cargo del esposo de esta. En una cuadrilla de barrenderos, donde el trabajo real lo hacen 9 hombres, la plantilla registra y cobra salario por 21 trabajadores. La diferencia, obviamente, se la reparten los jefes.
El Negocio Millonario de la Vivienda
El eje central de la corrupción, según la denuncia, es la Dirección Municipal de Vivienda, encabezada por Yenia Leblanch Savón. A esta funcionaria se le acusa de:
- Venta ilegal de locales y viviendas estatales.
- Cobro de sobornos por trámites de legalización: «Un trámite de legalización cuesta no menos de 500 dólares».
- Autorizar el robo de millones a través de constructores que reparan edificios y viviendas en mal estado, desviando materiales y fondos.
- Ser la proveedora de viviendas para la élite: «Aquí en el cerro hay personas sin viviendas por culpa de ella. Los funcionarios del gobierno todos tienen casas por ella».
La Protección Armada: El DTI Corrupto
Para operar con impunidad, Yenia Leblanch tiene «comprado» a un funcionario del DTI llamado Miguel, quien «la defiende y amenaza a los trabajadores si no la respetan». La denunciante aporta incluso la foto de este oficial. De manera explosiva, conecta este caso con la red nacional de corrupción recientemente expuesta, afirmando: «El mismo Alfonso que sale de corrupto T.C. del DTI [en las denuncias de La Lisa] es el mismo que apaña a la directora de la vivienda del Cerro por dinero».

Este es Miguel y ese es su perfil
Lista de Acusaciones por Sector:
- COMUNALES: Robo de combustible, nombramientos amañados (Lázaro), plantillas infladas (María Caridad Bernal y su esposo), robo de salarios a obreros.
- VIVIENDA (Yenia Leblanch Savón): Venta ilegal de propiedades estatales, cobro de sobornos por trámites, desvío de recursos a través de constructores, nepotismo con la élite gubernamental.
- PROTECCIÓN (DTI): Oficial Miguel sobornado para amenazar y proteger a la directora. Conexión con la red del T.C. Alfonso, ya denunciada a nivel nacional.
- CÚPULA: La Intendente municipal es la impulsora del sistema y cobra «sumas millonarias» por los cargos y permisos.
Cita de la denunciante sobre el sistema: «A todos los jefes hay que pagarle un gran porciento por tener ese cargo… Me sacaron del sistema fui directora de ahí porque no caí en corrupción».
Resumen: Una exfuncionaria del Cerro denuncia una red mafiosa que controla el municipio: la intendente coloca a sus hombres, en Comunales roban combustible y salarios con nóminas fantasma, y en Vivienda se venden propiedades y se cobran sobornos bajo la protección de oficiales corruptos del DTI, los mismos vinculados a escándalos nacionales.
Nota: La denunciante, que proporcionó fotos de los implicados (la directora Yenia y el oficial Miguel), asegura que todo lo dicho es «la pura verdad» y pide su publicación para beneficio de la población del Cerro, históricamente afectada por estos abusos. Este medio protege su identidad.














