Un cliente de la sucursal 7341 del BANDEC en Río Cauto, Granma, denuncia la mala gestión de sus directivos, que se traduce en largas horas de espera, cierres fuera de tiempo, interpretación restrictiva de las indicaciones nacionales y falta de empatía con la situación que vive la población. Recientemente recibieron una visita de chequeo, pero el denunciante asegura que deberían recoger opiniones de los clientes, que mayoritariamente califican el servicio como «desagradable».
Un ciudadano del municipio Río Cauto, en la provincia Granma, ha contactado a nuestra redacción para denunciar la pésima gestión de la sucursal 7341 del Banco de Crédito y Comercio (BANDEC). Según su testimonio, la ineficiencia de los directivos y la falta de empatía con la situación que vive la población convierten cada visita al banco en una experiencia desagradable.
Los problemas: horas de cola y cierres fuera de tiempo
El denunciante enumera las principales quejas:
- «Horas extensas en colas».
- «No realizan los cierres o cortes del día a tiempo».
- «No se sacrifican en los tiempos extras, conociendo la situación».
Las trabas: créditos bloqueados
El ciudadano también señala la actitud de los directivos ante las necesidades de la población:
- «Malinterpretan todas las indicaciones nacionales».
- «Buscan y ponen trabas en los créditos bancarios».
La visita de chequeo: una oportunidad perdida
El denunciante revela que recientemente la sucursal recibió una visita para chequear los procesos bancarios. Sin embargo, critica que no se haya recogido la opinión de los clientes:
- «Deberían recoger opiniones de los clientes, que aseguro que en su mayoría es desagradable».
La conclusión: un caso perdido
El ciudadano sentencia:
- «Es decir, es un caso perdido».
Las pruebas
La denuncia incluye una fotografía de la sucursal bancaria.
Resumen:
Un cliente denuncia la ineficiencia y el maltrato en la sucursal 7341 del BANDEC en Río Cauto, Granma. Señala largas horas de cola, cierres fuera de tiempo, falta de sacrificio del personal, trabas en los créditos bancarios y una mala interpretación de las indicaciones nacionales. Recientemente recibieron una visita de chequeo, pero no se recogieron opiniones de los clientes. El denunciante califica el servicio como «desagradable» y la sucursal como «un caso perdido».
Conclusión:
Esta denuncia refleja una realidad que se repite en muchas instituciones cubanas: la falta de empatía de los directivos con la situación que vive la población. En medio de una crisis que exige soluciones rápidas y flexibilidad, esta sucursal bancaria se convierte en un obstáculo más, con horas de cola, cierres fuera de tiempo y trabas burocráticas que impiden a los ciudadanos acceder a créditos que podrían aliviar su situación.
La visita de chequeo fue una oportunidad perdida. Si los inspectores solo revisaron los procesos internos y no escucharon a los clientes, difícilmente podrán corregir los problemas reales. Las autoridades del BANDEC a nivel provincial deberían prestar atención a esta denuncia y tomar medidas para mejorar un servicio que, como dice el denunciante, es «un caso perdido».














