Un presunto empleado de la empresa estatal en Manzanillo denuncia sobornos, tráfico de tabaco y manipulación de viajes por parte de dos figuras clave: Ignacio Laramendi y Yunieski Reyes.
Una denuncia anónima, recibida por nuestra redacción LMS, expone una red presuntamente corrupta al interior de la empresa estatal Cubataxis en la provincia de Granma, específicamente en su sede de Manzanillo. El relato, atribuido por su tono a un empleado o persona con conocimiento interno, detalla un sistema de sobornos, tráfico de influencias y negocios ilícitos que beneficiaría a ciertos taxistas y funcionarios.

El texto, redactado de forma coloquial y anónima por su autor quien afirma actuar «no por miedo sino porque no vale la pena manchar mi nombre con mierda como ustedes dos», apunta como principales implicados a dos individuos:
🔍 Los Denunciados:
- Ignacio Laramendi: Descrito como un trabajador de la empresa «corrupto a más no poder, descarado, manipulador», con supuestas preferencias por ciertos taxistas. Se le acusa de recibir dinero y mantener dos mujeres con esos fondos.
- Yunieski Reyes Vargas: Identificado como taxista y presunto socio de Laramendi. Se le señala como el «corrupto a todas» que «nunca se ha cansado de comprar a los jefes». Se le acusa de:
- Sobornar sistemáticamente a directivos, desde el antiguo director «Pepe» hasta el actual director en Bayamo, «Rafael».
- Usar su antiguo vehículo Renault Scala para transportar tabaco ilegalmente desde Granma hasta La Habana para su venta, en compañía de su entonces esposa.
- Financiar este negocio ilegal con dinero sucio y, a su vez, ofrecer a los directivos sobornados viajes inflados, combustible, comidas en paladares, salidas a discotecas y otros favores para «tenerlos comiendo de su mano».
La denuncia vincula la supuesta protección y obtención de privilegios (como los mejores viajes y la asignación de nuevos carros) con estos sobornos y negocios paralelos. «Tienen un historial tan grande que Facebook no me deja escribir todo en una sola publicación», afirma el denunciante.
Contexto de las Acusaciones: El texto también menciona un tercer caso de posible corrupción y negligencia: Yunior Reyes, otro taxista de la misma empresa descrito como «un alcohólico de primera». Se le acusa de un pésimo servicio en la ruta de nefrología (traslado de pacientes dializados), de vender piezas del vehículo estatal asignado (como un parabrisas nuevo) y de usar vehículos particulares o de otras entidades estatales para el servicio, perjudicando a los pacientes. El denunciante alega que este individuo conserva su contrato gracias a la influencia y sobornos de su hermano, Yunieski Reyes Vargas, quien habría pagado para evitar que le quitaran el carro.
Resumen: Una fuente anónima acusa a los trabajadores Ignacio Laramendi y Yunieski Reyes de operar una red de corrupción dentro de Cubataxis Granma, involucrando sobornos a directivos, tráfico de influencias para obtener beneficios laborales y el uso de vehículos estatales para el transporte ilegal de tabaco. La denuncia también vincula a Yunieski con la protección de su hermano, Yunior Reyes, a quien se acusa de negligencia grave en el transporte médico de pacientes.
Nota: Hemos recibido y hecho pública esta denuncia anónima que contiene graves acusaciones de corrupción y malversación dentro de una empresa estatal.














