
¿Nuestros ojos son del color que creemos?
Informes científicos revelaron que los ojos azules en realidad no son azules: el color no proviene de un pigmento, sino de la dispersión de la luz mediante un fenómeno físico que también hace que el cielo y el mar parezcan azules. El fenómeno se conoce como ‘efecto Tyndall’, y explica








