El enclave turístico del municipio Bartolomé Masó ha sido noticia en los últimos meses por las inversiones del Ministerio de Turismo para mejorar sus instalaciones. Sin embargo, las fuentes disponibles no registran denuncias ciudadanas, protestas o incidentes violentos en la zona. Mientras las cabañas climatizadas esperan a los turistas, el municipio Bartolomé Masó enfrenta la misma crisis energética y escasez que golpea a Granma, donde el sector turístico ha sido señalado por denuncias de corrupción y desvío de recursos.
La página LMS Reporta solicitó recientemente investigar Villa Santo Domingo, una localidad del municipio Bartolomé Masó, en Granma. Conocida por su belleza natural, sus cabañas junto al río Yara y su importancia histórica como parte de la ruta hacia la Comandancia de La Plata —el histórico puesto de mando de Fidel Castro durante la guerra—, la villa es promocionada como un destino turístico de montaña enclavado en la Sierra Maestra .
Un destino en busca de inversión extranjera
Villa Santo Domingo es gestionada por el Grupo Empresarial Hotelero Islazul S.A. La villa principal cuenta con 20 cabañas climatizadas, restaurante de comida criolla, bar, parrillada, piscina y áreas de senderismo. Es punto de partida para el ascenso al Pico Turquino y para visitar la Comandancia General de La Plata .
En los últimos años, el gobierno cubano ha buscado atraer inversión extranjera para gestionar y comercializar este complejo, ofreciendo beneficios fiscales como exención del impuesto sobre ganancias por ocho años y tasas reducidas para la inversión extranjera directa . Sin embargo, no hay reportes recientes de que se haya concretado un socio extranjero para el enclave.
Las obras de inversión: la única noticia disponible
Los medios oficiales han publicado en los últimos meses dos notas sobre Villa Santo Domingo. La primera, de enero de 2026, informa que el Ministerio del Turismo continúa el «proceso de inversiones para mejorar instalaciones del polo turístico de la provincia» . El director de la institución, Ernesto Díaz Sasplugas, destacó que la villa fue creada por idea de Fidel Castro hace más de cuarenta años .
La segunda nota, de febrero de 2026, detalla que el plan inversionista incluye la construcción de una oficina para atender a los clientes que soliciten excursiones por la Sierra Maestra. «Con las acciones constructivas que se acometen en la Villa Santo Domingo, se logra una estructura ecológica importante y ello posibilita ofrecer una variedad de atractivos turísticos de naturaleza bien conservados», afirmó Eduardo Delgado Ramírez, especialista a cargo de las obras .
El silencio informativo: ¿ausencia de problemas o falta de denuncias?
Las fuentes disponibles no registran:
- Denuncias ciudadanas de corrupción en la zona.
- Protestas vecinales en los últimos meses.
- Incidentes violentos, robos de importancia en el perímetro de la villa.
- Quejas formales sobre la gestión turística en el enclave.
Este silencio informativo contrasta con la realidad del municipio Bartolomé Masó, que ha sido señalado en denuncias de este medio como uno de los más afectados por los apagones en Granma y como territorio donde operan redes de corrupción agrícola. Según reportes de la Empresa Eléctrica de Granma, los municipios más afectados por los apagones son Bartolomé Masó, Pilón, Buey Arriba, Jiguaní, Guisa, Bayamo, Río Cauto y Cauto Cristo .
El contexto: Bartolomé Masó, un municipio en crisis
Más allá de la villa, el municipio Bartolomé Masó enfrenta la misma crisis que el resto de Granma. Los apagones superan las 20 horas diarias en muchos circuitos. La falta de combustible afecta el transporte y la distribución de alimentos. Los precios en el mercado negro son inalcanzables para la mayoría.
El diputado de Granma, Yoel Rodríguez, reconoció en enero de 2026 que «la situación es compleja» y que los apagones están afectando el turismo en la zona . La propia Villa Santo Domingo, que promociona sus cabañas climatizadas, depende de grupos electrógenos que requieren combustible para operar.
Denuncias de corrupción en el sector turístico de Granma
Más allá de Villa Santo Domingo, el sector del turismo y los servicios en Granma ha sido escenario de graves denuncias de corrupción. El pasado 30 de marzo, este medio publicó una denuncia sobre una «mafia en alojamiento de Granma» que opera en la Empresa Provincial del Sistema de Alojamiento, dirigida por Camilo Fonseca Guerra . Según la denuncia:
- Se desvían recursos estatales como camiones de pescado para venta ilegal.
- Puertas, ventanas, ron, cigarros y tabacos son revendidos a precios abusivos.
- Directivos con antecedentes por malversación y abuso de menores ocupan cargos.
- Hoteles como el Venus tienen habitaciones en derrumbe, chinches y falta de agua.
La denunciante señaló que «Camilo y Onelia disfrutan de hoteles en sus ‘giras'» mientras los trabajadores son explotados y las instalaciones se destruyen .
Resumen:
Villa Santo Domingo, un destino turístico en la Sierra Maestra gestionado por Islazul, ha sido noticia en los últimos meses por las inversiones del Ministerio de Turismo para mejorar sus instalaciones . No se registran en las fuentes disponibles denuncias ciudadanas, protestas o incidentes violentos en la zona durante el período reciente. El municipio Bartolomé Masó, donde se ubica la villa, enfrenta la crisis energética y la escasez que azotan a Granma —con apagones que superan las 20 horas diarias—, pero los pobladores de este enclave turístico no han hecho públicas sus quejas. Mientras tanto, el sector turístico de la provincia ha sido señalado por denuncias de corrupción y desvío de recursos que involucran a directivos del sistema de alojamiento .
Nota final:
Villa Santo Domingo es un espejo de las contradicciones de Cuba. Por un lado, se promociona como un paraíso natural con cabañas climatizadas y piscina, punto de partida para ascender al Pico Turquino, y el gobierno busca atraer inversión extranjera para su desarrollo . Por otro, los habitantes de Bartolomé Masó viven en medio de una crisis que no da tregua, con apagones de 20 horas, falta de agua y denuncias de corrupción que llegan hasta los niveles provinciales .
La falta de información concreta sobre incidentes en la villa no significa que la zona esté a salvo. Las denuncias sobre la «mafia en alojamiento de Granma» muestran que el sector turístico y hotelero de la provincia está profundamente afectado por la corrupción. Mientras los directivos disfrutan de hoteles en sus «giras», los trabajadores son explotados y las instalaciones se destruyen.
El caso de Villa Santo Domingo plantea una pregunta incómoda: ¿la ausencia de denuncias significa que todo está bien, o significa que la gente no se atreve a hablar? En un país donde las protestas se documentan cada vez más, el silencio de esta zona puede deberse a múltiples factores: el control institucional sobre un enclave turístico de importancia histórica, el aislamiento geográfico en las montañas, o simplemente la falta de acceso a medios para hacer públicas las quejas.
Las autoridades de Granma, del Ministerio de Turismo y de la Fiscalía tienen la palabra. Los habitantes de Bartolomé Masó merecen que el paraíso turístico no sea solo para unos pocos, y que los recursos que se generan en la zona no se los lleven los mismos de siempre. Mientras tanto, las obras de inversión continúan. La oficina para excursiones se construye. Las cabañas climatizadas esperan a los turistas. Y los pobladores de Bartolomé Masó, como el resto de los granmenses, siguen esperando que la luz vuelva, que el agua corra, que el pan aparezca. En silencio.














