Wilber Santa Cruz Hermida, residente en calle Monte 1061, relata que su vivienda sufrió un derrumbe parcial en 2020 provocado por una casa de tránsito de la DMV Cerro. A pesar de las promesas y la aparición de brigadas y materiales, la obra nunca se terminó. Cuando la actual directora Yenia Leblanch Savón asumió el cargo, decidió quitar su vivienda de los planes, y todos los documentos que acreditaban la rehabilitación desaparecieron. Mientras tanto, él y su familia —incluyendo dos menores, uno con déficit mental leve y diabetes— durmieron en el piso y en colchones encontrados en la calle.
Un ciudadano del municipio Cerro, Wilber Santa Cruz Hermida, residente en calle Monte 1061 entre Romay y Fernandina, ha contactado a nuestra redacción para denunciar el calvario que él y su familia han vivido desde 2020, cuando su vivienda sufrió un derrumbe parcial. El derrumbe fue provocado por una vivienda de tránsito (albergue) de la Dirección Municipal de Vivienda (DMV) del Cerro.
El derrumbe y las promesas incumplidas
Wilber relata que el día del derrumbe hubo un fallecido y llegaron todas las autoridades pertinentes. Pensó que el problema se resolvería rápidamente. Sin embargo, la falta de capacidad de albergue obligó a su familia a vivir en condiciones infrahumanas durante casi seis años.
- «Cuando llovía, no teníamos dónde dormir pues se mojaba toda la casa producto a dicha situación».
- Después de múltiples gestiones ante la DMV Cerro y provincial, el PCC municipal y provincial, el gobierno, atención a ciudadanía, el Consejo de Estado y la Contraloría, alguien (no sabe quién) se compadeció de su situación.
- «De repente aparecieron brigadas, materiales, planes, presupuestos, etcétera».
La obra que nunca se terminó
A pesar de la llegada de recursos, la obra quedó inconclusa:
- «Por falta de supervisión por parte de los técnicos asignados por la DMV Cerro y por malos trabajos realizados por varias de las brigadas que por mi casa pasaron, esta es la fecha donde aún no han terminado, ni terminarán, pues cada vez escasean los materiales».
La llegada de Yenia Leblanch Savón: el expediente desaparece
El testimonio se vuelve más grave cuando menciona a la actual directora de la DMV Cerro, Yenia Leblanch Savón, quien ya ha sido señalada en denuncias anteriores por desfalco millonario, venta ilegal de locales y viviendas, falsificación de resoluciones administrativas y aceptación de sobornos .
- «Un buen día la compañera Yenia, actual directora de la DMV, decidió quitar mi vivienda de los planes que puedan existir, según ella, pues se habían violado muchas cosas, las cuales no entiendo».
- «En ese entonces ella era la asesora jurídica y hoy estoy tanto sin terminación y sin papeles de mi casa, pues ella con su camarilla desaparecieron todos los documentos que acreditaban la rehabilitación de mi vivienda».
Las condiciones actuales: «vivo como un animal»
Wilber adjunta fotografías que muestran la situación: baños sin terminar, paredes sin resano fino, trabajos inconclusos.
- «Muchos trabajos sin terminar, con los baños, paredes sin resano fino, etcétera».
- «Acá les muestro fotos de otros de los damnificados de ese mismo día y hoy viven también como animales».
Las pérdidas y la falta de ayuda
- Perdió colchones cameros y uno de 3/4.
- Solo ha recibido un par de colchones personales que «no le resuelven el tema».
- «La justificación es que no somos una familia vulnerable».
- «Casi hasta unos meses estuvimos durmiendo en el piso y en colchones encontrados en la calle».
Los menores afectados
Durante todo ese tiempo, vivían con él dos menores de 12 años (en aquel entonces), uno de ellos con déficit mental leve y problemas de diabetes.
Las fotos como prueba
Wilber ha enviado más de 20 fotografías que documentan el estado de su vivienda y las condiciones en las que vive su familia.
Resumen:
Wilber Santa Cruz Hermida, residente en calle Monte 1061 en Cerro, denuncia que su vivienda sufrió un derrumbe parcial en 2020 provocado por una casa de tránsito de la DMV. A pesar de que llegaron brigadas y materiales, la obra nunca se terminó por falta de supervisión y malos trabajos. Cuando Yenia Leblanch Savón (actual directora de la DMV, ya señalada en denuncias anteriores) asumió el cargo, decidió quitar su vivienda de los planes y desapareció todos los documentos que acreditaban la rehabilitación. Wilber y su familia, incluyendo dos menores (uno con déficit mental y diabetes), durmieron en el piso y en colchones encontrados en la calle.
Nota final:
El caso de Wilber Santa Cruz Hermida es un ejemplo más de cómo la corrupción en la Dirección Municipal de Vivienda del Cerro convierte la vida de los ciudadanos en un calvario. Un derrumbe que debió resolverse en semanas se ha alargado por casi seis años. Las brigadas llegaron, los materiales aparecieron, pero la falta de supervisión y la incompetencia dejaron la obra inconclusa.
Y cuando Wilber confiaba en que la nueva directora, Yenia Leblanch Savón, podría ayudar, ella —que en ese entonces era la asesora jurídica— decidió quitar su vivienda de los planes y, junto a su «camarilla», desapareció todos los documentos que acreditaban la rehabilitación.
Hoy, Wilber y su familia viven «como animales», en una casa sin terminar, con baños rotos y paredes sin resano. Durmieron en el piso y en colchones encontrados en la calle. Y los menores —uno con déficit mental y diabetes— sufren las consecuencias.
Las autoridades de la Fiscalía, la Contraloría y el Partido en La Habana tienen la palabra. Yenia Leblanch Savón, que ya ha sido señalada por desfalco millonario , deberá responder por qué desapareció el expediente de Wilber y por qué su familia sigue viviendo en condiciones inhumanas. Mientras tanto, los vecinos del Cerro siguen esperando que alguien, con poder, haga justicia.














