En Guisa, Granma, los trabajadores del deporte aseguran que Yey —a quien califican como «un cuadro con perspectiva, con condiciones incluso para ser presidente de gobierno»— fue apartado para acomodar a Evelio, un viceintendente que «ya robó lo que podía y ahora le urge salir del gobierno». Denuncian que «Jorgito» (el intendente) está «acabando con un municipio que en mandatos anteriores fue excelente» y que la gobernadora sigue «inerte». «Pedimos de corazón a las autoridades nacionales que hagan algo», concluyen.
Trabajadores del INDER (Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación) en el municipio de Guisa, provincia de Granma, han contactado a nuestra redacción para denunciar una situación que califican de «insólita»: la liberación «sin motivos» de su joven director, a quien identifican cariñosamente como «Yey».
Según el testimonio, Yey es «un cuadro con perspectiva», «responsable», con «condiciones incluso para ser presidente de gobierno». Pero, precisamente por eso, aseguran, fue apartado:
«Esta es una de las maneras en que el gobierno corrupto y desmedido intentan deshacerse de los cuadros jóvenes que en cualquier momento los pueden sustituir, los que poco a poco destruyen todo.»
Los hechos: una liberación sin motivos
Los denunciantes no entienden las razones detrás de la salida de Yey:
«Los trabajadores del INDER viven la triste historia de ver cómo de manera insólita han liberado sin motivos al director de nuestro sector (Yey).»
La liberación, explican, no responde a una causa justificada, sino a una lógica perversa: eliminar a quienes, por su juventud, capacidad y honestidad, representan una amenaza para los corruptos que controlan el municipio.
«Lo mejor es troncharlo», afirman con amargura.
La trama: preparan la cama para el viceintendente Evelio
Detrás de la liberación de Yey, los trabajadores ven una operación para acomodar a Evelio, el viceintendente del municipio:
«Estamos seguros que le preparan la cama al viceintendente Evelio, quien ya robó lo que podía y ahora le urge salir del gobierno y hay que acomodarlo.»
El testimonio es revelador: Evelio ya habría completado su ciclo de enriquecimiento ilícito y ahora necesita una salida «decorosa» del gobierno municipal. La plaza que deja libre Yey —director del INDER, con sus privilegios y posibilidades de negocio— sería el destino para este funcionario corrupto.
Jorgito, el intendente: «acabando con un municipio que fue excelente»
Los trabajadores también señalan directamente al intendente de Guisa, a quien llaman «Jorgito» :
«Jorgito acaba con un municipio que en mandatos anteriores fue excelente.»
La denuncia sugiere que bajo la gestión de Jorgito, Guisa —que en otros tiempos fue un ejemplo de buena administración— se ha deteriorado gravemente. Y los responsables de ese deterioro, en lugar de ser sancionados, se perpetúan en el poder o son recolocados en otras posiciones (como el caso de Evelio).
«Desde que llegó este corrupto de quinta que pretende mantener tres mujeres a costa de las mipymes, Guisa es lo peor y el pueblo sufre.»
Esta frase es particularmente grave: el intendente Jorgito presuntamente utiliza su posición para mantener «tres mujeres» con recursos desviados de las mipymes (pequeñas y medianas empresas privadas), que en Cuba suelen estar sometidas a regulaciones y aportes estatales.
La gobernadora: «inerte»
Los trabajadores también responsabilizan a la máxima autoridad provincial:
«La gobernadora sigue inerte y siguen los problemas en Guisa.»
La gobernadora de Granma —la misma que, según denuncias anteriores, «conoce» la corrupción en la Empresa de la Construcción, en el Zoológico de Bayamo y ahora en Guisa— no actúa. Su inacción, denuncian, es parte del problema.
La petición: «a las autoridades nacionales, que hagan algo»
El clamor de los trabajadores del INDER en Guisa es desesperado:
«Pedimos de corazón a las autoridades nacionales que hagan algo.»
Han perdido la fe en las instancias provinciales y municipales. Solo les queda apelar a La Habana, a los niveles superiores del Partido y el gobierno, con la esperanza de que alguien, en algún lugar, intervenga para frenar la corrupción que devora su municipio.
«Por eso no hace para que los precios bajen», concluyen, vinculando la corrupción del gobierno local con los altos precios y el sufrimiento del pueblo.
El contexto: Guisa, Granma, y el patrón de la corrupción municipal
Esta denuncia sobre Guisa se suma a las múltiples revelaciones que hemos publicado sobre la provincia de Granma, donde la corrupción parece haberse instalado como sistema en todos los niveles:
| Lugar / Entidad | Corrupto señalado | Hecho principal |
|---|---|---|
| Empresa Provincial de la Construcción | Iván Oliva Mojena | Mansión, desvío de pollos y huevos, tres casas |
| Zoológico de Bayamo | Enrique Dámaso Benítez | Condena a madre inocente, fuga a Uruguay, recontratación de malversador |
| UEB Esazúcar Granma | Director (sin nombre) + Marila Valdés | Mansión, motorina nueva, cumpleaños de millonarios |
| INDER Guisa | «Jorgito» (intendente), «Evelio» (viceintendente) | Liberación de Yey, acomodo de corruptos, destrucción del municipio |
El patrón es idéntico en todos los casos:
- Directivos que se enriquecen rápidamente.
- Redes de complicidad (familiares, amantes, socios).
- Eliminación de los cuadros honestos y jóvenes que podrían denunciarlos o sustituirlos.
- Inacción de la gobernadora y las autoridades provinciales.
- Impunidad total.
Como dijeron los denunciantes de la Empresa de la Construcción: «En esta provincia de Granma la corrupción es tan grande que no pasa nada.»
El esquema real vs. el esquema ideal
En un esquema ideal, un joven director del INDER con «condiciones para ser presidente de gobierno» sería promovido, no «tronchado». Un viceintendente que «ya robó lo que podía» sería investigado y encarcelado, no acomodado en otra plaza. Un intendente que «acaba con un municipio» sería destituido. Una gobernadora «inerte» sería cuestionada.
En la Cuba real de abril de 2026, ocurre lo contrario: los jóvenes honestos son apartados, los corruptos son recolocados, los intendentes destructivos se perpetúan, y la gobernadora no hace nada.
El mensaje para cualquier funcionario joven y honesto en Granma es claro: si trabajas bien, si tienes condiciones, si eres una amenaza para los corruptos, te van a «tronchar». Mejor no te destaques. Mejor no denuncies. Mejor bájale el perfil.
Así se mata la esperanza. Así se perpetúa la corrupción.
Resumen:
Trabajadores del INDER en Guisa, Granma, denuncian la liberación «sin motivos» de su joven director Yey, a quien califican como «un cuadro con perspectiva» con «condiciones incluso para ser presidente de gobierno». Aseguran que «le preparan la cama al viceintendente Evelio, quien ya robó lo que podía y ahora le urge salir del gobierno». Señalan al intendente «Jorgito» por «acabar con un municipio que en mandatos anteriores fue excelente» y por «pretender mantener tres mujeres a costa de las mipymes». Acusan a la gobernadora de Granma de permanecer «inerte». Concluyen: «Pedimos de corazón a las autoridades nacionales que hagan algo.»
Nota final:
El caso de Yey es el espejo invertido de todos los demás casos que hemos denunciado. Mientras Iván Oliva Mojena, Enrique Dámaso Benítez, el director de la UEB Esazúcar, Jorgito y Evelio se enriquecen, se perpetúan y se recolocan, un joven director del INDER que hacía bien su trabajo es «tronchado» sin motivo.
Porque ese es el sistema: los corruptos suben, los honestos bajan. Los que roban se quedan, los que trabajan se van. Los que destruyen el municipio son intendentes, los que quieren reconstruirlo son despedidos.
Y la gobernadora, «inerte», mira para otro lado.
¿Hasta cuándo, autoridades nacionales? ¿Hasta cuándo van a permitir que en Granma —y en Guisa— la corrupción sea la regla y la honestidad la excepción?
Los trabajadores del INDER de Guisa han pedido «de corazón» que alguien en La Habana haga algo. Ojalá esta denuncia llegue a quien corresponda. Ojalá no sea una más en el expediente infinito de la impunidad cubana.














