Alexei Vázquez Aliaga, exempleado del quiosco del zoológico, entregó pollo, cerveza y otros productos bajo contrato legal desde el verano de 2024. La deuda persiste mientras directivos señalados por corrupción en Bayamo —incluyendo condenas de 12 años y fuga a Uruguay— continúan en sus puestos. «Ellos solo le pagan rápido a los que les dan dinero para su lucro personal», denuncia.
Un trabajador por cuenta propia (TCP) identificado como Alexei Vázquez Aliaga ha contactado a nuestra redacción para denunciar una deuda de 280 mil pesos por parte del Zoológico de Cuba. Según su testimonio, la institución le adeuda esa suma por mercancía entregada en consignación desde el verano de 2024, a pesar de existir un contrato legal que estipulaba el pago contra venta.
Su caso, sin embargo, no es un hecho aislado. Mientras Vázquez reclama lo que le pertenece, desde el Zoológico de Bayamo han surgido en los últimos meses múltiples denuncias de corrupción sistemática que incluyen condenas judiciales, fugas al extranjero y directivos recontratados pese a haber malversado fondos.
Los hechos: un contrato legal y una deuda impaga
Vázquez Aliaga relata que, en un esfuerzo por ayudar al zoológico a mejorar su oferta gastronómica, aceptó entregar productos en consignación. Su quiosco era, según sus propias palabras, «el único que vendía pollo, cerveza y muchas ofertas más». El acuerdo incluía márgenes comerciales favorables para la institución y un contrato legal que debía garantizar el cobro una vez los productos fueran vendidos.
Sin embargo, la deuda asciende a 280 mil pesos y no ha sido saldada. El denunciante afirma haber llevado el caso hasta la Economía Nacional de la empresa, sin obtener respuesta favorable.
«Hable hasta con la Económica nacional de la empresa y nada», denuncia Vázquez.
El reclamo: favoritismo y doble moral
Lo que más indigna al TCP no es solo el impago, sino lo que considera un sistema de favoritismos donde los proveedores que «colaboran» con los directivos cobran rápido, mientras quienes cumplen la ley esperan indefinidamente.
«Ellos solo le pagan rápido a los productores que le dan dinero para su lucro personal, a los que le compran viandas y otras cosas para los animales», afirma Vázquez.
Y añade, con nombre y apellido:
«Lo digo con bases sólidas, empezando por el descarado de Damanso el director, sin contar miles de cosas más que se desvían y no llegan por la parte de aseguramiento.»
El contexto: corrupción sistemática en la red de zoológicos
La denuncia de Vázquez cobra mayor gravedad cuando se contrasta con lo que ha ocurrido en el Zoológico de Bayamo en los mismos meses. Allí, una red de corrupción destapada por trabajadores y ciudadanos ha revelado un patrón idéntico:
1. Condena de 12 años a una madre inocente
En octubre de 2025, una mujer, madre de dos hijos (uno de apenas un año), recibió una condena de 12 años de prisión acusada de malversación. Según los denunciantes, fue utilizada como «chivo expiatorio» mientras los verdaderos responsables seguían libres.
«Una mujer, madre de dos hijos (uno de apenas un año), recibió la apelación de la sentencia y se le mantuvieron 12 años de prisión. Todo se mueve por dinero y el director se encargó de eso», denunció un ciudadano en octubre de 2025.
2. Fuga a Uruguay del chofer implicado
El chofer identificado como Rubiel, implicado en el robo de combustible y otros desvíos, huyó a Uruguay con su esposa. Hasta abril de 2026, no hay noticias de acciones legales en su contra.
3. El economista malversador fue recontratado
Un economista identificado como Yoel, que malversó fondos y «le sabía bastante» al director Enrique Dámaso Benítez para no ser denunciado, fue recontratado en la misma plaza después de que estallaran las denuncias.
4. Los directivos señalados siguen en sus puestos
A pesar de las denuncias ciudadanas que comenzaron en octubre de 2024 —hace más de un año—, el director Enrique Dámaso Benítez, el jefe de aseguramiento José Gamboa y el asesor Jorge Arceo continúan en sus funciones.
5. Respuesta oficial: silencio y dilación
La Empresa Cubana de Zoológicos prometió investigar en octubre de 2024. Han pasado más de 18 meses y no se conocen resultados. Su comunicado condicionaba cualquier acción a que las denuncias se presentaran «por los mecanismos oficiales», lo que en Cuba implica identificarse y exponerse a represalias.
El patrón: proveedores estafados, directivos impunes
El caso de Alexei Vázquez encaja en un patrón que ya se ha visto en otras instituciones estatales cubanas:
- Se firman contratos legales con TCP o pequeños proveedores.
- La institución recibe la mercancía o el servicio.
- El pago nunca llega, o se dilata indefinidamente.
- Mientras tanto, los directivos favorecen a proveedores «amigos» que entregan comisiones o «dinero para su lucro personal».
- Cuando estallan las denuncias, los trabajadores de base o los TCP terminan como los únicos perjudicados, mientras los responsables siguen en sus puestos o huyen del país.
En Bayamo, una madre de dos hijos cumple 12 años de cárcel. En La Habana, Alexei Vázquez lleva más de un año esperando sus 280 mil pesos. Y los directivos señalados en ambos casos —con nombres y apellidos— continúan trabajando.
El esquema real vs. el esquema ideal
En un esquema ideal, un contrato legal se respeta. Si hay impago, existen vías judiciales rápidas y efectivas. Si hay corrupción, los responsables van a la cárcel, no los chivos expiatorios.
En la Cuba real de abril de 2026, un TCP como Alexei Vázquez puede esperar meses o años, hablar con la Económica Nacional sin resultados, y terminar denunciando en un periódico digital, arriesgándose a represalias. Mientras tanto, en Bayamo, los verdaderos responsables de la malversación preparan su salida del país o son recontratados, y una madre de un bebé de un año cumple condena.
Resumen:
El trabajador por cuenta propia Alexei Vázquez Aliaga denuncia que el Zoológico de Cuba le adeuda 280 mil pesos por mercancía entregada en consignación desde el verano de 2024, a pesar de existir un contrato legal. Señala al director Damanso y a la dirección de Economía Nacional por presuntas irregularidades, incluyendo el pago preferente a proveedores que entregan «dinero para lucro personal». Su caso se suma a un patrón de corrupción destapado en el Zoológico de Bayamo, donde una madre de dos hijos cumple 12 años de prisión mientras los responsables señalados —incluyendo un chofer que huyó a Uruguay y un economista malversador recontratado— siguen libres. La Empresa Cubana de Zoológicos prometió investigar hace más de un año, sin resultados conocidos.
Nota final:
La denuncia de Alexei Vázquez Aliaga no es solo un reclamo por 280 mil pesos. Es la fotografía de un sistema donde el contrato legal no garantiza el pago, donde el trabajador privado queda a merced de la voluntad del directivo estatal, y donde el favoritismo reemplaza a la legalidad.
Mientras tanto, en Bayamo, una madre de un bebé de un año cumple 12 años de cárcel. Y los directivos señalados —Dámaso, Gamboa, Arceo— siguen en sus puestos, algunos ya con un pie fuera del país.
Las autoridades del Ministerio de Finanzas y Precios, la Contraloría General de la República, la Fiscalía y el Tribunal Supremo tienen la palabra. Pero Alexei ya habló con la Económica Nacional y no pasó nada. En Bayamo, la mujer condenada ya apeló y le mantuvieron los 12 años.
Tal vez sea hora de que alguien escuche de verdad.














