Una denuncia ciudadana desde Vega Alta, en Villa Clara, expone lo que califican como un «abuso sistemático» por parte de la Dirección Provincial de Energía y Minas, encabezada por el ingeniero Eduardo Pérez Reyes. Según los afectados, la línea eléctrica de su comunidad ha sido manipulada para priorizar otros municipios (Camajuaní, Vueltas, Encrucijada), dejándolos con apagones de hasta 52 horas consecutivas. «Somos ciudadanos de segunda clase», claman.
Una desgarradora denuncia ciudadana desde la comunidad de Vega Alta, en Villa Clara, expone una realidad que sus habitantes califican como «abuso sistemático y maltrato deliberado» por parte de las directivas de la Dirección Provincial de Energía y Minas, bajo el mando del ingeniero Eduardo Pérez Reyes. Mientras algunos circuitos de la provincia disfrutan de electricidad constante, Vega Alta soporta apagones de 25, 30, 38, 45 y hasta 52 horas consecutivas.
El testimonio: un grito desesperado
La denuncia, que llega como un «grito desesperado», describe una situación límite:
- «Las denuncias señalan manipulaciones en la línea eléctrica que han sumido a los habitantes de Vega Alta en una oscuridad prolongada y desconcertante, mientras muchos circuitos municipales disfrutan de una luz ininterrumpida».
- «Lo que antes era una conexión estable, ahora se ha visto entrelazada con los municipios de Camajuaní, Vueltas y, más recientemente, Encrucijada».
- «Un entramado que parece diseñado para priorizar otros núcleos urbanos a expensas del sacrificio de Vega Alta».
Las cifras de la oscuridad: hasta 52 horas sin luz
Los pobladores describen con amarga ironía la «moda» de los apagones:
- «25, 30, 38, 45 y, en ocasiones, hasta 52 horas consecutivas».
- «Mientras tanto, las luces brillan con normalidad en las cabeceras municipales».
El contraste que indigna
Un residente de Vega Alta expresa el sentir de la comunidad:
- «Es como si fuéramos ciudadanos de segunda clase».
- «Tenemos que lidiar con la oscuridad, el calor, la comida que se daña, los niños que no pueden estudiar… y todo para que otros tengan luz. ¿Dónde está la justicia en eso?»
Las preguntas que resuenan
El denunciante formula interrogantes que exigen respuestas:
- «¿Qué argumentos técnicos o de necesidad pública justifican que una comunidad entera sea sumergida en la oscuridad por periodos tan prolongados, mientras otras zonas operan con normalidad?»
- «¿Qué mecanismos de supervisión y control existen para evitar este tipo de desequilibrios y garantizar un acceso equitativo a los servicios básicos?»
El contexto oficial: crisis energética en Villa Clara
Según reportes oficiales de medios como CMHW Radio y Cubadebate, Villa Clara atraviesa una compleja situación energética desde principios de marzo, con déficits que han dejado a la mayoría de los circuitos residenciales sin servicio . El propio ingeniero Eduardo Pérez Reyes, director de la Empresa Eléctrica en la provincia, ha declarado que la estrategia actual prioriza «las localidades que acumulan la mayor cantidad de horas consecutivas sin fluido eléctrico» desde el colapso del sistema .
Sin embargo, la denuncia sugiere que esta priorización no se está cumpliendo en Vega Alta, donde los apagones alcanzan extremos desproporcionados.
Los servicios esenciales protegidos
Las autoridades han reiterado que hospitales y sistemas de abasto de agua son la máxima prioridad, con cobertura de combustible garantizada para sus grupos electrógenos . El informe oficial también señala que la limitación principal para el restablecimiento del servicio es la falta de combustible, que mantiene la generación térmica y distribuida en niveles muy bajos .
El llamado a la acción
La denuncia concluye con una exigencia clara:
- «La población de Vega Alta no pide lujos, pide respeto. Pide que se cumpla con el servicio que merecen, que se les trate con dignidad y que se ponga fin a este ciclo de apagones injustificados».
- «Es hora de que las autoridades competentes escuchen el clamor de Vega Alta y tomen medidas inmediatas para rectificar esta situación, devolviendo la luz y la esperanza a una comunidad que ha sido dejada en la penumbra».
Resumen:
Una denuncia ciudadana desde Vega Alta, Villa Clara, acusa a la Dirección Provincial de Energía y Minas y a su director, el ingeniero Eduardo Pérez Reyes, de manipular la red eléctrica para priorizar otros municipios (Camajuaní, Vueltas, Encrucijada), sometiendo a la comunidad a apagones de hasta 52 horas consecutivas. Mientras algunos circuitos brillan con normalidad, los vecinos de Vega Alta se sienten «ciudadanos de segunda clase». Exigen respeto y un trato digno.
Conclusión:
Esta denuncia pone sobre la mesa una realidad que, de confirmarse, sería una flagrante violación del derecho a un servicio básico. Mientras las autoridades oficiales insisten en que la prioridad son las zonas más afectadas por la acumulación de horas sin luz , los vecinos de Vega Alta aseguran que sus apagones superan con creces los de otras localidades. La pregunta es inevitable: ¿se está aplicando el mismo criterio para todos, o hay una «priorización» que beneficia a unos a costa del sacrificio de otros?
El ingeniero Eduardo Pérez Reyes tiene la palabra. La comunidad de Vega Alta no pide lujos, pide luz. Y justicia.














