La preocupación de Erilin Ortiz Meriño por las denuncias en su contra no la lleva a mejorar la calidad del pan. Vecinos denuncian que en la panadería Berenguer el producto es «un asco», pero la administradora, Norka (otra «del bajo mundo»), le tributa beneficios. La reconocen en actos por ir a trabajos voluntarios, pero lo único que debe hacer es cumplir con su trabajo
Vecinos del municipio han contactado nuevamente a nuestra redacción para informar sobre la preocupación de Erilin Ortiz Meriño, conocida como «Lili», directora de la entidad, ante las recientes publicaciones que han destapado sus actividades ilícitas. Sin embargo, lejos de enmendarse, la situación sigue igual.

La preocupación de Lili: «Tanto que roba y después se preocupa»
Los denunciantes comentan con ironía el estado de ánimo de la directora
Una muestra de que las denuncias están teniendo efecto, aunque no el deseado: en lugar de corregir, se preocupa por su imagen.
El pan: «un asco» en la panadería Berenguer
Lo que realmente importa a la población es la calidad del producto que recibe. Y en eso, la gestión de Lili es un fracaso:
- «El pan un asco en la panadería Berenguer, no se puede comer».
- «Por gusto quejarse, porque la administradora es la que le tributa más beneficio».
Las contradicciones: la reconocen en actos, pero no hace su trabajo
Los vecinos denuncian la hipocresía del sistema:
- «Es una falta de respeto: la reconocen en actos porque va a trabajos voluntarios y le hace los mandados a todos ellos».
- «Pero lo único que tiene que hacer es cumplir con su trabajo, cosa que no hace, porque el pan es una basura».
El llamado: «revisense y respeten al pueblo»
Resumen: Vecinos de Boyeros informan que Erilin Ortiz Meriño («Lili») está preocupada por las denuncias en su contra. Sin embargo, en la panadería Berenguer el pan sigue siendo «un asco», y la administradora Norka (otra «del bajo mundo») le tributa beneficios. Critican que la reconozcan en actos por ir a trabajos voluntarios, cuando lo único que debe hacer es cumplir su trabajo. Aportan un nuevo dato
Nota: Este nuevo testimonio confirma que las denuncias contra Lili están dando en el clavo: la directora está preocupada, pero no por la calidad del pan o por el daño que causa a la población, sino por su imagen. Mientras tanto, el pan en Berenguer sigue siendo malo.














