Vecinos denuncian que Lázaro Gómez, intendente de Yara, junto a la ex primera secretaria Niurka Alarcón, mantuvieron almacenadas donaciones (colchones, módulos) y arroz decomisado durante meses, mientras los damnificados de Ferrocarriles, los más afectados por inundaciones, no recibían nada. Cuando Alarcón fue destituida, ordenaron repartir, pero lo hicieron «muy mal». Además, revelan que Gómez estuvo varios días ausente «en negocios» y que el sábado pasado protagonizó un escándalo público: dos mujeres le dieron una cachetada en la Tanzania y tuvo que ser intervenido porque «se iba a fajar».
Una nueva denuncia desde Yara, Granma, expone la gestión del intendente Lázaro Gómez, quien ya había sido señalado en publicaciones anteriores por su vínculo con la ex primera secretaria Niurka Alarcón (destituida) y por presuntos negocios ilícitos. En esta ocasión, los vecinos revelan que durante meses mantuvieron acaparadas donaciones y arroz decomisado que debían ser entregados a los damnificados, y que Gómez protagonizó un bochornoso incidente público el pasado fin de semana.
Las donaciones acaparadas: colchones, módulos y arroz guardados
El denunciante relata:
- «Mira que tuvieron los colchones guardados junto con los módulos de donación, más el arroz decomisado que tenía guardado».
- «No sé por qué tanto tiempo, meses, para determinar la repartición».
- «Después de todo fue una gran mierda lo que hicieron, porque lo hicieron muy mal».
- «Mira cómo dejaron a la gente del Ferrocarril, que fueron los más afectados, sin darles nada».
La caída de Niurka y la orden de repartir
El testimonio señala que la destitución de Niurka Alarcón fue la clave para que las donaciones comenzaran a movilizarse:
- «Tu consentida jefa de negocios turbios, Niurka, solo hizo caer el cargo».
- «Enseguida dieron orden de repartir los colchones, el arroz y los módulos donados».
- «Será que esa bandida era la que tenía la traba puesta».
El escándalo del sábado: cachetada y pelea en la Tanzania
El denunciante revela un incidente que involucra personalmente al intendente:
- «Pude presenciar la cachetada que te dieron 2 mujeres en la Tanzania».
- «Enseguida mandaste a quitar la música».
- «Hoy te tuvieron que intervenir en el medio porque también te ibas a fajar».
Las acusaciones adicionales: negocios, ausencias y una moto escondida
El texto acumula múltiples señalamientos contra Lázaro Gómez:
- «Estuviste ausente varios días, pero sé que estabas en contravenio de negocios y amarrando el dinerito que tienes con algunos campesinos y amiguitos».
- «El secretario del PCC sabe cositas tuyas y te estás cagando en los pantalones».
- «La gasolina ahórrala para la moto que tienes escondida».
- «Veremos los negocios ocultos, el desfalco de inversiones de los gastos públicos, también negocios con campesinos, tierras, cooperativas agropecuarias y no agropecuarias, dinero en los bancos, transportes y más».
El privilegio de Maikel Matos
El denunciante también señala un caso de favoritismo:
- «¿Cómo va a ser que la queridísima de Maikel Matos tenga su casa en alto, una biplanta, y le hayan otorgado colchones?»
- «Será para Maikelito dormir rico a costillas de las necesidades del pueblo».
Resumen:
Vecinos de Yara denuncian que el intendente Lázaro Gómez y la ex primera secretaria Niurka Alarcón mantuvieron acaparadas durante meses donaciones (colchones, módulos) y arroz decomisado, mientras los damnificados de Ferrocarriles, los más afectados por las inundaciones, no recibían nada. Tras la destitución de Alarcón, ordenaron repartir, pero lo hicieron mal. Además, revelan que Gómez protagonizó un escándalo público el sábado: dos mujeres le dieron una cachetada en la Tanzania y tuvo que ser intervenido. Lo acusan de estar ausente por negocios, tener una moto escondida y desviar recursos. También señalan que Maikel Matos, una persona con casa de dos plantas, recibió colchones de las donaciones.
Conclusión:
Este caso es un ejemplo más de cómo la corrupción y el cinismo se entrelazan en la gestión de algunos funcionarios. Mientras los damnificados de Ferrocarriles, que lo perdieron todo en las inundaciones, no recibían nada, Lázaro Gómez y Niurka Alarcón mantenían guardadas donaciones durante meses. La destitución de Alarcón destrabó la ayuda, pero fue «una mierda» mal repartida, con privilegios para personas como Maikel Matos, que ya tiene casa de dos plantas.
El escándalo público del sábado —una cachetada en la Tanzania— es la metáfora perfecta de la gestión de Gómez: un funcionario que, en lugar de trabajar, se dedica a negocios turbios, ausencias injustificadas y peleas callejeras. Y mientras tanto, el pueblo espera.
Las autoridades de Granma tienen la palabra. Lázaro Gómez, que ya no tiene a Niurka Alarcón protegiéndolo, debería ser investigado por el acaparamiento de donaciones, por sus negocios ilegales, por la moto escondida y por su comportamiento indigno de un funcionario público. Los damnificados de Ferrocarriles merecen, al menos, que alguien les explique por qué sus colchones estuvieron meses guardados mientras ellos dormían en el suelo.














