Un inspector activo denuncia desde dentro el entramado de corrupción, nepotismo y burlas a las denuncias ciudadanas. Señala relaciones de pareja entre jefes y subordinadas, protección a inspectores con familiares en el tribunal, y órdenes falsas para cumplir cuotas de multas. La directora, protege a su círculo mientras el gobierno municipal mira hacia otro lado.
Un inspector actualmente en activo de la Dirección Integral de Supervisión (DIS) del municipio Boyeros ha roto el silencio para contar, desde dentro, lo que realmente ocurre en esa entidad. Su testimonio, dirigido al intendente, al presidente, a la gobernadora y «al que quiera oír», es un grito desesperado de alguien que ya no soporta ser cómplice de lo que ve cada día.
La denuncia: el gobierno lo sabe todo y no pasa nada
El inspector es tajante: «Todo lo que está ocurriendo en la DIS lo sabe el gobierno en general y no ha pasado nada». A pesar de las denuncias anónimas, de los señalamientos públicos, de las pruebas que han circulado, los responsables siguen en sus puestos:
- «Sigue Edelis bailando y riéndose».
- «Sigue Glisandra haciendo lo mismo».
- «Yanexy maldiciendo a la gente».
- Jorge «echándole la culpa a compañeros que ya no están y justificándose».
El nepotismo y las relaciones prohibidas
El inspector denuncia que en la DIS existen relaciones de pareja entre jefes y subordinadas, algo que debería estar prohibido por crear conflictos de intereses:
- «Marco Tamayo con Dianelys Pileta».
- «Reynaldo con Yaumara».
- «Jorge está con Mahela» (y fueron separados apenas este mes).
La protección de los intocables
El testimonio revela cómo algunos inspectores están blindados por sus conexiones familiares:
- «Falcón con la borrachera esa con Raúl, el cual como tiene un familiar en el tribunal Provincial, no pasa nada».
Una prueba más de que la corrupción y la impunidad se sostienen sobre una red de favores y parentescos que llega hasta las más altas instancias judiciales.
La burla a los denunciantes
El inspector confirma que los anónimos y las denuncias públicas no han tenido efecto, y que los señalados se burlan abiertamente:
- «Se están burlando de todos los anónimos que ustedes están haciendo».
- «Nuestra directora seguro ya fue hacer brujería, porque todo es brujería en esa DIS».
El pueblo tiene razón: los que roban son los jefes
El inspector reconoce que los inspectores de base son señalados por la población como «ladrones» y «oportunistas», pero aclara:
- «Nosotros no estamos haciendo nada, los verdaderos que se están enriqueciendo son los jefes de grupo».
Y lanza un mensaje directo: «Acaben ya con toda esta DIS, y me incluyo a mí también».
Las arbitrariedades: cuotas de multas y favoritismos
El inspector describe el sistema perverso que rige su trabajo diario:
- «Cuando no venimos con las 5 multas (2 de política de precio, un 91 y dos de cualquier decreto), nos quieren hacer papelito».
- «¿Qué decreto dice que son 5 multas diarias? Por eso el pueblo nos quiere matar».
Mientras tanto, los jefes protegen a sus allegados:
- «Glisandra tiene un marido: vamos a este puesto, llama Glisandra, es mi marido; vamos a otro, es mi marido».
- «Edelis, no te rías más, lo que Alien se fue, pero él era tu paraje, y los decomisos que sobornaron».
Los casos concretos: el Puente 100 y las inspecciones archivadas
El inspector menciona casos específicos que demuestran la arbitrariedad del sistema:
- «Tremendo lío con el puente 100, cuando ustedes saben que eso no se tocaba porque era del intendente».
- «Se han hecho cantidad de inspecciones por el grupo de supervisión y todo queda archivado».
El llamado a los órganos de control
El inspector se dirige directamente a quienes deberían investigar:
- «Dígame, órgano de control, ¿qué sucede? ¿No están trabajando bien? ¿Qué pasa? Por pruebas hay y bastantes, y no veo nada».
- «Solo amenazas de que uno entra por esa puerta de la DIS».
La conclusión: que se lleven a todos
El inspector termina con un mensaje claro:
- «Por favor, si van a hacer algo, háganlo ya, pero llévenselos a todos, incluyendo a todo el gobierno, que es el que le ha dado la cobertura a nuestra directora, como le decimos cariñosamente ‘la visca’ o ‘la amarilla'».
Resumen: Un inspector activo de la DIS en Boyeros denuncia desde dentro que el gobierno municipal conoce toda la corrupción en la entidad y no hace nada. Señala a Edelis, Glisandra, Yanexy y Jorge como parte del círculo de impunidad. Denuncia relaciones de pareja entre jefes y subordinadas (Marco Tamayo con Dianelys Pileta, Reynaldo con Yaumara, Jorge con Mahela) y la protección de inspectores con familiares en el tribunal (Falcón). Revela que los inspectores de base son obligados a cumplir cuotas de multas mientras los jefes se enriquecen. Menciona el caso del Puente 100 y las inspecciones archivadas. Pide que se actúe contra todos, incluyendo al gobierno que protege a la directora, apodada «la visca» o «la amarilla».
Nota: Este testimonio es, posiblemente, el más valioso que hemos recibido sobre la DIS de Boyeros: el de alguien que está dentro, que ve todo, que sufre las mismas presiones que sus compañeros y que ya no puede callar.
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