Vecinos de La Sal, en Yara, Granma, denuncian que de los módulos para los más vulnerables solo recibieron arroz coreano. El aceite y los chícharos nunca aparecieron. Además, la leche en polvo para niños no llegó en enero ni en marzo, a pesar de que las autoridades informaron que ya había sido enviada a Granma. La panadería local trabaja, pero no para la población. «Esto aquí está en candela», sentencian.
Vecinos de La Sal, en el municipio Yara, Granma, han contactado a nuestra redacción para denunciar la desaparición de productos de la canasta básica y las donaciones. Según su testimonio, solo recibieron arroz coreano de los módulos para vulnerables, mientras que el aceite y los chícharos «nunca han llegado». Tampoco ha aparecido la leche en polvo para niños, a pesar de que las autoridades informaron que el donativo de México ya había sido enviado a Granma.
La ayuda que llegó incompleta
El denunciante relata:
- «¿Acaso solo enviaron arroz coreano para los módulos que le dieron a los más vulnerables?»
- «Aquí en La Sal solo repartieron eso. El aceite y los chícharos nunca han llegado. No sabemos qué rumbo cogieron».
La leche en polvo: promesas incumplidas
El ciudadano también denuncia la falta de leche para los niños:
- «Igual que la leche en polvo de los niños: en el mes de enero no trajeron, y en este mes, miré la fecha que estamos, y parece que tampoco la van a traer».
- «Cuando supuestamente ya enviaron la leche en polvo para la provincia de Granma».
El contexto oficial: el donativo de México
Según informó la prensa oficial, el gobierno de México donó 270 toneladas de leche en polvo a Cuba. El 9 de marzo de 2026, Sierra Maestra reportó que 66 toneladas de esa leche partieron en camiones hacia Granma y Santiago de Cuba . El director del grupo lácteo, Iván Lolo Milanés, afirmó que la leche se distribuiría «a granel sin costo alguno» para niños de 2 a 6 años y embarazadas .
Sin embargo, los vecinos de La Sal aseguran que esa leche nunca llegó. La situación refleja lo que el propio medio oficial reconoce: que la distribución depende del combustible y del Ministerio de Comercio Interior . En Granma, el periódico oficialista también confirmó la llegada de leche en polvo destinada a niños de hasta seis años, pero los comentarios de usuarios en sus redes sociales ya reflejaban el escepticismo de la población . Un usuario comentó en la publicación de Granma Digital: «Epa no que era hasta los 7 años de edad, esto demuestra una vez mas que el gobierno a fracasado, deberian hablar mas de las toneladas de ayuda humanitaria o las van a vender en dolares tambien» .
El pan: para quien no es la población
El denunciante añade un problema adicional:
- «Ni siquiera el pan para los niños, y la panadería trabajando, pero no para la población».
La conclusión: «Esto aquí está en candela»
El ciudadano resume la situación:
- «Esto aquí en La Sal está en candela».
Resumen:
Vecinos de La Sal, Yara, denuncian que de los módulos para vulnerables solo recibieron arroz coreano. El aceite y los chícharos nunca llegaron. La leche en polvo para niños tampoco apareció en enero ni en marzo, a pesar de que las autoridades informaron que el donativo de México había sido enviado a Granma. La panadería local trabaja, pero no para la población. «Esto aquí está en candela», sentencian.
Conclusión:
Esta denuncia refleja el escepticismo y el hartazgo de una población que ve cómo los productos que debían llegar a los más vulnerables se esfuman. Mientras las autoridades informan de donaciones y envíos, los vecinos de La Sal solo recibieron una parte del módulo. La leche, el aceite y los chícharos «no saben qué rumbo cogieron».
El caso de la leche es especialmente revelador. El 9 de marzo, la prensa oficial anunció con bombo y platillo que la leche donada por México ya iba en camino a Granma . Casi dos semanas después, en La Sal no ha llegado nada. La panadería, que debería producir pan para la población, trabaja para otros fines.
Las autoridades de Granma, del Ministerio de Comercio Interior y de la Industria Alimentaria tienen la palabra. Los vecinos de La Sal no piden lujos: piden lo que les corresponde. El aceite, los chícharos y la leche de los niños. No es mucho. Es lo mínimo.














