Los vecinos del barrio señalan a Katerine Casanova, conocida como «la Gorda», por vender ilegalmente arroz que sale del molino arrocero de su esposo, así como bebidas alcohólicas y otros recursos desviados de la bodega local. Aseguran que en su vivienda convergen directivos corruptos para comercializar los productos robados, y que el esposo, «Piti», muele el arroz en una casa particular cuando el molino oficial no tiene materia prima.
Vecinos de un barrio de Bayamo han contactado a nuestra redacción para denunciar a Katerine Casanova, a quien identifican como la esposa del conocido capó del molino arrocero apodado «Piti». La acusan de operar un punto de venta ilegal de productos de primera necesidad desde su propia vivienda, aprovechando los recursos que su esposo y otros directivos desvían de la industria estatal.
Los hechos: una casa convertida en mercado negro
El denunciante, visiblemente indignado, relata:
«Katerine Casanova se siente muy dolida porque fue expuesto su gran negocio a costa de la bodega de la venta de las bebidas alcohólicas entre otros recursos que se le facilitan».
«Tu casa tú la usas como punto de venta de los directivos tanto del molino como de la bodega».
«Qué bien carro vendes las cosas».
Además, aseguran que la bodega local sufre un saqueo sistemático. Mencionan que «le roban en los pesajes los dependientes lo poco que llega en estos momentos» y que la casa de Katerine es el centro de operaciones donde confluyen los directivos para vender la mercancía robada.
El esposo: «Piti», el capó del molino arrocero
La denuncia señala directamente al esposo de Katerine, conocido como «Piti», como una pieza clave en la red de desvío de alimentos:
«Tu esposo es el capó del molino arrocero piti, que es el que le vende todos los quintales de arroz que sacan los directivos, así como Yonel, antiguo jefe del molino, entre otros».
«Además, todo el arroz en cáscara que se roba Piti, lo muele en la casa de Ramón Echeverri, alias ‘Ramón Sito'».
«Cuando no había arroz para moler, tu esposo molía sacos en la casa de Ramonsito».
El registro policial: un antecedente olvidado
El denunciante recuerda que no es la primera vez que Katerine enfrenta a la ley, aunque sugiere que no hubo consecuencias reales:
«¿Se te olvidó que te hicieron un registro por las ventas que tú tenías? Tienes mala memoria».
El testimonio refleja la desesperación de una comunidad que sufre las consecuencias de este saqueo:
«Katerine Casanova no se puede abusar de la comunidad que tanta hambre pasa».
Resumen:
Vecinos de Bayamo denuncian a Katerine Casanova («la Gorda») por operar un punto de venta ilegal desde su casa, donde comercializa arroz desviado del molino de su esposo «Piti» y bebidas robadas de la bodega local. Señalan que su vivienda es el centro de operaciones de los directivos corruptos. También revelan que «Piti» muele el arroz robado en una casa particular cuando el molino oficial está parado.
Nota final:
La denuncia contra Katerine Casanova y su esposo «Piti» es un ejemplo más de cómo la corrupción se enquista en los barrios, transformando las necesidades básicas en un negocio para unos pocos. Mientras la comunidad pasa hambre, una casa particular se convierte en un supermercado negro donde fluye el arroz robado y las bebidas de la bodega.
El testimonio sobre el «registro» anterior sugiere un patrón de impunidad. Las autoridades de la Fiscalía, la Policía y el Partido en Granma tienen la palabra. Los vecinos de ese barrio necesitan que se investigue a Katerine, a «Piti», a Yonel y a «Ramón Sito». Porque mientras la harina y el arroz se desvíen, la mesa del pueblo seguirá vacía.














