Fuentes internas del PCC provincial señalan que el hecho, ocurrido en una finca perteneciente al Partido, habría sido encubierto por un funcionario identificado como «Blanco», quien prometió reponer lo sustraído. En los pasillos del Partido se comenta que nunca en Granma habían ocurrido tantos hechos de corrupción bajo el mandato de Yudelkis Ortiz, y se preguntan por qué el Comité Central no la ha sustituido.
Una nueva denuncia desde Granma apunta directamente a la gestión de Yudelkis Ortiz Barceló, primera secretaria del Partido Comunista de Cuba en la provincia. Según el testimonio, en una finca perteneciente al Partido se habrían robado 8 vacas y 100 metros de cable, y un funcionario identificado como «Blanco» habría ofrecido reponer lo sustraído «manejando» la situación para evitar que el hecho trascendiera.
Los hechos: robo en una finca del Partido
El denunciante relata:
- «Se robaron 8 vacas de la finca del Partido».
- También sustrajeron «unos cables dentro del Partido, 100 metros de cables».
- Un funcionario llamado «Blanco» habría comentado que «las iban a reponer, que él sabía cómo manejar eso».
El contexto: una provincia bajo sospecha
Este nuevo hecho se suma a la larga lista de denuncias publicadas por este medio sobre la corrupción en Granma, que han salpicado a la primera secretaria y a su círculo más cercano. La pregunta que circula en los pasillos del PCC provincial es la misma que se hacen muchos granmenses: ¿hasta cuándo?
Resumen:
Un denunciante revela que en una finca del Partido en Granma se robaron 8 vacas y 100 metros de cable. Un funcionario identificado como «Blanco» habría ofrecido reponer lo robado «manejando» la situación para encubrirlo. En los pasillos del PCC provincial se cuestiona la gestión de Yudelkis Ortiz y se preguntan por qué el Comité Central no la ha sustituido, ante la acumulación de hechos de corrupción.
Conclusión:
Que se roben vacas y cables de una finca del Partido es ya grave. Que un funcionario ofrezca «manejar» la situación para reponerlo sin que trascienda, es una confesión de que el encubrimiento es la norma. Y que en los propios pasillos del Partido se pregunten por qué Yudelkis sigue en su cargo, es la prueba de que la corrupción ha llegado a niveles insostenibles.
El Comité Central tiene la palabra. Y el pueblo de Granma, la esperanza de que alguna vez la limpieza empiece por arriba.














