Una nueva denuncia desde Bayamo revela una red que desvía combustible del Estado para venderlo en el mercado negro, donde el litro de gasolina cuesta 3,500 pesos y el petróleo 2,000. Utilizan carros del gobierno y del PCC, con boletas habilitadas en municipios como Bartolomé Masó, Yara y Buey Arriba. El vicegobernador José Luis, supuestamente encargado de controlar, sería el principal padrino. La red llegaría hasta Yudelkis Ortiz, primera secretaria del PCC en Granma, que también se beneficia.
Una explosiva denuncia desde Bayamo, Granma, destapa una presunta red de desvío de combustible que opera con total impunidad, aprovechando la crisis energética que azota a la provincia. Los señalados son Durán, Onelio (del área comercial de CUPET) y el vicegobernador de Granma, José Luis, quienes utilizarían su posición para desviar gasolina y petróleo hacia el mercado negro, donde los precios alcanzan cifras astronómicas.
Los precios del mercado negro: 3,500 pesos el litro de gasolina
El denunciante contextualiza la magnitud del negocio:
- «Un litro de gasolina cuesta en el mercado negro 3,500 pesos».
- «Un litro de petróleo cuesta 2,000 pesos».
En un país donde el salario medio apenas supera los 2,000 pesos mensuales, estas cifras evidencian la escala del lucro ilegal.
El modus operandi: carros oficiales y boletas en otros municipios
La denuncia describe el mecanismo utilizado para el desvío:
- «Carros del gobierno y del PCC provincial, por indicaciones a través de boletas, habilitan en otros municipios como Bartolomé Masó, Yara y Buey Arriba».
- «Existe la posibilidad de que habiliten en Bayamo».
- «De manera inteligente, pierden el control de la Seguridad del Estado y de las FAR, encargados de controlar esta actividad».
Es decir, utilizan su posición para obtener combustible en puntos alejados, donde el control es menor, y luego lo desvían al mercado negro.
Los señalados: Durán, Onelio y el vicegobernador José Luis
El denunciante describe a los implicados:
- Durán: «Un cuadro cínico, corrupto. Ha logrado tener en su poder dinero, carros particulares a su nombre y dinero suficiente».
- Onelio: Comercial de CUPET, «junto a Durán han hecho duro dinero».
- José Luis: Vicegobernador de Granma. «Estuvo varios años frente a esta tarea, domina la actividad y en contubernio con estos ha logrado dominar reservas de combustible».
Los antecedentes: el exgobernador Francisco Escribano
La denuncia señala que este robo viene de atrás:
- «Este robo viene del exgobernador de Granma, Francisco Escribano, un magnate corrupto con años de experiencia».
La protección: Yudelkis Ortiz, la primera secretaria
La red no podría operar sin protección desde arriba:
- «Esta red para en la Secretaria del PCC en Granma, Yudelkis Ortiz Barceló, quien también se beneficia de estos menesteres».
- «Mientras otros cuadros, empresas, instituciones cumplen con lo indicado, estos tipos están de fiestas, desviando la reserva de combustible a sus antojos y llenándose sus bolsillos».
La advertencia final
El denunciante concluye con una reflexión amarga:
- «La posible liberación de Yudelkis Ortiz, primera secretaria en Granma, le abre el apetito de llenarse los bolsillos y garantizar su futuro».
- «Mientras el pueblo sufre, estos gozan en abundancias».
Resumen:
Una denuncia desde Bayamo revela una red de desvío de combustible en Granma que involucra a Durán, Onelio (CUPET) y al vicegobernador José Luis. Utilizan carros del gobierno y del PCC, con boletas habilitadas en otros municipios (Bartolomé Masó, Yara, Buey Arriba), para desviar gasolina y petróleo al mercado negro, donde el litro se vende a 3,500 y 2,000 pesos respectivamente. El vicegobernador, que debería controlar, sería el principal padrino. La red llegaría hasta Yudelkis Ortiz, primera secretaria del PCC en Granma, que también se beneficia. El robo viene del exgobernador Francisco Escribano.
Conclusión:
Esta denuncia es una de las más graves que hemos recibido sobre el desvío de combustible en Granma. No se trata de pequeñas corruptelas, sino de una red organizada que utiliza vehículos oficiales, boletas y la complicidad de altos funcionarios para saquear un recurso estratégico en medio de una crisis energética que tiene al pueblo sumido en apagones de hasta 20 horas.
Que el vicegobernador José Luis, supuestamente encargado de controlar, sea el principal implicado, es una muestra de que la corrupción ha alcanzado las más altas esferas del poder provincial. Que Yudelkis Ortiz, la primera secretaria, se beneficie y proteja la red, es la prueba de que la limpieza prometida no llega.
Las autoridades de la Contraloría, la Fiscalía y el Comité Central tienen la palabra. Mientras Durán, Onelio, José Luis y Yudelkis sigan en sus puestos, el combustible seguirá yéndose por la izquierda y el pueblo seguirá pagando el precio más alto.














