Un ciudadano denuncia que el director del hotel, junto a la económica y el almacenero Amaury Desdin (consuegros), han «acumulado un gran capital y lucran con varias motos y privilegios que no son el fruto del trabajo honesto». Señala malversación del presupuesto con contratos inflados a mipymes, pago por adelantado, abastecimiento ilegal a negocios privados y desvío sistemático de recursos del aseguramiento. «Se solicita una auditoría profunda para destapar una gran malversación», concluye.
Un ciudadano ha contactado a nuestra redacción para denunciar una red de corrupción que opera con total impunidad en el Hotel Venus de Manzanillo, perteneciente a la empresa de alojamiento de la ciudad, provincia Granma.
Según el testimonio, el director del hotel lidera un entramado de desvío de recursos, contrataciones fraudulentas y operaciones clandestinas, con la complicidad de la económica (jefa de finanzas) y el almacenero Amaury Desdin, quienes son consuegros (sus hijos están casados entre sí), lo que garantiza lealtad y silencio.
«Se solicita una auditoría profunda para destapar una gran malversación que lidera el director, la económica y el almacenero Amaury Desdin, mediante nepotismo.»
Los hechos: habitaciones clandestinas a «precios de macetas»
Uno de los puntos más graves de la denuncia es la existencia de habitaciones que operan al margen de todo control oficial:
«El director desvía todo tipo de recursos. Tiene habitaciones que operan de forma clandestina a precios de macetas.»
Estas habitaciones no se registran en los libros del hotel. Los ingresos que generan no se declaran. Se alquilan a precios elevados («de macetas» —muy caros)— y el dinero va directamente a los bolsillos del director y sus cómplices.
El Estado pierde ingresos. El director gana. Y los huéspedes —muchos de ellos presumiblemente extranjeros o cubanos con divisas— pagan por servicios que no generan ningún beneficio para la empresa pública.
Desvío de recursos: aires acondicionados y ropa de cama
El denunciante enumera los productos que desaparecen del hotel:
«Desvío de aires acondicionados. Ropa de cama.»
Estos recursos —adquiridos con fondos públicos, destinados al mantenimiento y operación del hotel— terminan en manos del director y sus cómplices. Los aires acondicionados pueden instalarse en sus casas particulares o venderse en el mercado negro. La ropa de cama puede usarse para uso personal o para abastecer otros negocios ilegales.
Malversación con mipymes: contratos inflados y comisiones
El director utiliza las mipymes (pequeñas y medianas empresas privadas) como vehículo para desviar presupuesto:
«Malversación del presupuesto en contratación de servicios con mipymes, por valores superiores al servicio, y de eso tiene su comisión.»
El mecanismo es clásico en los casos de corrupción en Cuba:
- El director identifica una mipyme amiga (muchas veces creada por un familiar, un amigo o un socio).
- Se firma un contrato por un servicio (limpieza, mantenimiento, suministro de alimentos, etc.) por un valor muy superior al costo real del mercado.
- La mipyme cobra el monto inflado.
- El director recibe una comisión (un porcentaje del sobreprecio).
- El Estado pierde. El director gana. La mipyme también.
Pago por adelantado a mipymes
El denunciante añade un detalle que agrava aún más el cuadro:
«Pago de servicios a mipymes por adelantado.»
Pagar por adelantado viola todos los principios de control financiero. El dinero sale del hotel antes de que se preste el servicio. Si la mipyme no cumple —o cumple parcialmente— el hotel ha perdido el dinero. Y si la mipyme es del amigo o familiar del director, el dinero se queda en la red, sin que nadie pueda reclamar.
Este mecanismo también permite al director «justificar» salidas de dinero: «pagamos por adelantado a la mipyme tal para tal servicio». Luego, ese servicio puede no prestarse nunca, o prestarse de forma deficiente, pero el dinero ya no está.
Abastecimiento ilegal a mipymes con el aseguramiento del hotel
Otro mecanismo de corrupción descrito por el denunciante:
«Abastecen mipymes con el aseguramiento del hotel.»
El «aseguramiento» del hotel son todos los insumos necesarios para su funcionamiento: productos de limpieza, alimentos, bebidas, ropa de cama, menaje, herramientas, repuestos, etc. Ese aseguramiento —adquirido con fondos públicos, destinado al hotel— se desvía para abastecer mipymes particulares.
Esas mipymes, a su vez, pueden revender esos productos en el mercado negro a precios muy superiores, o utilizarlos para sus propias operaciones (muchas veces también vinculadas al turismo o la hostelería), compitiendo deslealmente con el propio hotel estatal.
Los consuegros: la económica y Amaury Desdin, cómplices necesarios
El denunciante identifica a dos cómplices clave del director:
«La económica y el almacenero Amaury Desdin, mediante nepotismo. La económica y el almacenero son consuegros.»
Ser «consuegros» significa que sus hijos están casados entre sí. Es un vínculo familiar fuerte, que en el contexto cubano asegura lealtad, confianza y, sobre todo, silencio.
La económica (la jefa de finanzas o contadora) es la persona que controla los números. Ella puede:
- Falsificar facturas.
- Registrar pagos por servicios no prestados.
- Ocultar los ingresos de las habitaciones clandestinas.
- Justificar salidas de dinero ante auditorías superficiales.
El almacenero Amaury Desdin es la persona que controla los inventarios. Él puede:
- Hacer desaparecer productos (aires acondicionados, ropa de cama, alimentos).
- Registrar salidas falsas («enviado a mantenimiento», «dado de baja por deterioro»).
- Abastecer a las mipymes cómplices sin dejar rastro.
Con la económica y el almacenero de acuerdo, el director puede desviar todo lo que quiera. Nadie lo va a descubrir desde dentro. Solo una auditoría externa, profunda e independiente podría destapar la red.
El resultado: «un gran capital» y «varias motos»
El denunciante describe el fruto visible de esta corrupción:
«Han acumulado un gran capital y lucran con varias motos y privilegios que no son el fruto del trabajo honesto.»
El director, la económica y Amaury Desdin tienen varias motocicletas. En Cuba, una moto (especialmente una de las más buscadas, como las japonesas o las chinas de alta gama) cuesta entre 20,000 y 100,000 pesos en el mercado de segunda mano, y mucho más si son nuevas o importadas.
Tener «varias motos» con un salario estatal —que no supera los 5,000 o 6,000 pesos mensuales— es matemáticamente imposible. La única explicación es el enriquecimiento ilícito. El denunciante lo dice claro: «no son el fruto del trabajo honesto».
La petición: «una auditoría profunda»
El denunciante no se limita a exponer los hechos. Hace una petición concreta:
«Se solicita una auditoría profunda para destapar una gran malversación.»
Sabe que las auditorías superficiales —las que revisan los papeles que los propios corruptos han preparado— no sirven. Necesita una auditoría profunda: que cuente los aires acondicionados que entraron y los que están en el hotel, que revise las facturas de las mipymes, que compare los pagos con los servicios realmente prestados, que investigue a los dueños de esas mipymes y su relación con el director, que revise las declaraciones juradas de bienes de los implicados.
Sabe que, sin eso, la corrupción seguirá. Y los consuegros seguirán acumulando motos.
El contexto: Manzanillo y Granma, la corrupción como sistema
Esta denuncia sobre el Hotel Venus se suma a la larga lista de casos de corrupción que hemos documentado en la provincia de Granma:
| Entidad | Corrupto señalado | Hecho principal |
|---|---|---|
| Empresa Provincial de la Construcción | Iván Oliva Mojena | Mansión, desvío de pollos y huevos, tres casas |
| Zoológico de Bayamo | Enrique Dámaso Benítez | Condena a madre inocente a 12 años, fuga a Uruguay |
| UEB Esazúcar Granma | Director (sin nombre) + Marila Valdés | Mansión, motorina nueva, cumpleaños de millonarios |
| INDER Guisa | Jorgito (intendente), Evelio | Liberación de Yey, acomodo de corruptos |
| Viajero Bayamo | Elba Torres | Venta de pasajes a 3000-4000 pesos, bicimoto |
| ServiCupet Veguitas | José Rodríguez Falcón | Robo de insumos, desvío de 200+ litros de combustible |
| Hotel Venus Manzanillo | Director + económica + Amaury Desdin | Habitaciones clandestinas, desvío de recursos, comisiones de mipymes, varias motos |
El patrón es idéntico: funcionarios que se enriquecen, redes de complicidad familiar (consuegros, en este caso), y una población que sufre las consecuencias de la corrupción mientras las autoridades no actúan.
Como dijeron los denunciantes de la Empresa de la Construcción: «En esta provincia de Granma la corrupción es tan grande que no pasa nada.»
El esquema real vs. el esquema ideal
En un esquema ideal, un hotel estatal:
- Registra todas sus habitaciones y todos sus ingresos.
- Sus recursos (aires acondicionados, ropa de cama) se usan para el hotel.
- Las contrataciones con mipymes son transparentes y a precios de mercado.
- No se pagan servicios por adelantado sin justificación.
- Los directivos viven de su salario, no de comisiones.
- La económica y el almacenero controlan, no roban.
En la Cuba real de abril de 2026, según esta denuncia, ocurre todo lo contrario en el Hotel Venus de Manzanillo. El director opera en la sombra, los recursos desaparecen, las mipymes facturan de más, los pagos por adelantado esfuman el dinero, y los consuegros —económica y almacenero— facilitan todo.
El mensaje para los trabajadores del hotel y para los ciudadanos de Manzanillo es cruel: los de arriba se enriquecen con lo que debería ser de todos. Las motos que lucen no son fruto del trabajo honesto. Y si denuncian, probablemente no pase nada.
Resumen:
Un ciudadano denuncia una red de corrupción en el Hotel Venus de Manzanillo, Granma. Señala al director por desviar recursos (aires acondicionados, ropa de cama), operar habitaciones clandestinas a «precios de macetas», malversar el presupuesto mediante contratos inflados con mipymes (cobrando comisiones), pagar servicios por adelantado y abastecer mipymes con el aseguramiento del hotel. La económica y el almacenero Amaury Desdin —consuegros— son sus cómplices. Como resultado, han «acumulado un gran capital y lucran con varias motos y privilegios que no son el fruto del trabajo honesto». El denunciante solicita «una auditoría profunda para destapar una gran malversación».
Nota final:
El turismo es uno de los pocos sectores que aún generan divisas para Cuba. Los hoteles estatales como el Venus deberían ser fuentes de ingresos para el país, no bolsillos privados para directivos corruptos.
Cada habitación clandestina es un ingreso que el Estado no recibe. Cada aire acondicionado desviado es un activo público que se pierde. Cada contrato inflado con una mipyme es dinero de todos que termina en comisiones privadas. Cada pago por adelantado es una puerta abierta al desfalco.
El director del Hotel Venus, su económica y Amaury Desdin no son funcionarios ejemplares. Son, según esta denuncia, ladrones que han convertido un hotel público en su negocio personal. Y las motos que lucen son la prueba de que han tenido éxito.
Las autoridades del Ministerio de Turismo, la Contraloría General de la República, la Fiscalía, el gobierno municipal de Manzanillo y la gobernadora de Granma tienen la palabra. El denunciante ha pedido «una auditoría profunda». Nosotros nos sumamos a esa petición.
Que se cuenten los aires acondicionados. Que se revisen los contratos con las mipymes. Que se investigue a los consuegros. Que se comparen las declaraciones juradas de bienes de los implicados con las motos que poseen.
Y si la corrupción se confirma, que paguen. Que devuelvan cada peso robado. Que pierdan sus cargos. Que vayan a la cárcel si es necesario.
Pero si en Granma «la corrupción es tan grande que no pasa nada», ¿qué esperanza puede tener este denunciante? ¿Van a auditar el Hotel Venus? ¿Van a tocar al director, a la económica, a Amaury Desdin? ¿O seguirán acumulando motos mientras el hotel se cae a pedazos?
Ojalá esta denuncia sirva para algo. Ojalá la auditoría profunda llegue. Ojalá los consuegros paguen. Ojalá el Hotel Venus sea algún día un hotel público ejemplar, no una cueva de corruptos.
Y ojalá, algún día, en Manzanillo y en toda Cuba, los directivos estatales vivan de su salario, no de lo que roban. Y los ciudadanos puedan confiar en que sus hoteles, sus bancos, sus gasolineras y sus empresas funcionan para ellos, no para los bolsillos de unos pocos.














