Un ciudadano denuncia que un carro de la Empresa Cubana del Pan transporta a diario combustible —hasta pomos de 20 litros— a una panadería MIPYME en Figueredo, calle Limpia, Bayamo. El establecimiento produce pan especial que se vende a 130 pesos y, según el denunciante, es «protegido de la secretaria del Partido». El circuito donde se ubica no sufre apagones, y este martes —día sin producción— tuvieron corriente desde la mañana. «El descaro que hay en Granma es muy grande», sentencia.
Un ciudadano de Bayamo, Granma, ha contactado a nuestra redacción para denunciar un presunto desvío de combustible estatal hacia una panadería privada en el reparto Figueredo. Según su testimonio, un vehículo perteneciente a la Empresa Cubana del Pan llega a diario al establecimiento —una MIPYME— con combustible que, en teoría, debería destinarse a servicios esenciales como ambulancias y carros fúnebres.
Los hechos: combustible estatal para panadería privada
El denunciante señala:
- «Este carro es de la Empresa Cubana del Pan. ¿Cómo se explica que si no hay petróleo para las ambulancias, para los carros fúnebres y etcétera, este carro que es del Estado todos los días viene, si no es con un pomo de cinco litros, es con uno de 20?»
- La panadería es una MIPYME particular ubicada en Figueredo, calle Limpia, Bayamo.
- «No para de hacer pan especial a 130 pesos».
El circuito protegido: ¿por qué no se le va la corriente?
El denunciante también apunta a un privilegio eléctrico:
- «Esta panadería es protegida de la secretaria del Partido».
- «A este circuito no se le iba la corriente, pero como hoy no hicieron pan, están con corriente desde esta mañana».
La denuncia se enmarca en las múltiples informaciones sobre circuitos eléctricos privilegiados en Bayamo. Según reportes de prensa, la Empresa Eléctrica de Granma ha reconocido públicamente que mantiene protegido el circuito Amado Estévez porque alimenta «la torre principal de ETECSA, que es el corazón de las comunicaciones de toda la provincia» y garantiza el servicio al Banco de Sangre, «una institución de salud sensible y vital para todos los granmenses».
Sin embargo, un vecino de Bayamo aclaró recientemente que los circuitos realmente protegidos son Polígono, Jesús Menéndez y Nuevo Bayamo, y que zonas como Micro 5, Antonio Guiteras y Las Caobas no tienen ese privilegio. El circuito de Figueredo no aparece en ninguna de las listas oficiales, lo que, según el denunciante, sugiere un favoritismo adicional.
La panadería de Figueredo: antecedentes de quejas
No es la primera vez que esta panadería es objeto de denuncias ciudadanas. El 8 de marzo de 2026, un vecino de Bayamo reportó en Facebook que, al intentar comprar pan, un empleado le dijo que no había, aunque se veían «montones de panes especial». El trabajador explicó que esos panes «se los llevan en una guagua para Manzanillo». Un hombre que estaba en el lugar rogaba por «medio pan aunque sea para ir para el trabajo que es guardia» y tampoco le vendieron.
La secretaria del Partido en Granma
Yudelkis Ortiz Barceló es la primera secretaria del Partido Comunista de Cuba en la provincia de Granma. Ha sido señalada en denuncias anteriores por su supuesta vinculación con actos de corrupción, aunque no existen pruebas fehacientes que lo confirmen. En esta ocasión, el denunciante la menciona como «protectora» de la panadería.
- «El descaro que hay en Granma, Bayamo, es muy grande. ¿Hasta cuándo?»
Resumen:
Un ciudadano de Bayamo denuncia que un carro de la Empresa Cubana del Pan transporta combustible —hasta pomos de 20 litros— a una panadería MIPYME en Figueredo, mientras ambulancias y carros fúnebres carecen de petróleo. La panadería produce pan especial a 130 pesos y, según el testimonio, es «protegida de la secretaria del Partido». Su circuito eléctrico no sufre apagones. La denuncia se suma a las quejas previas sobre esta misma panadería, donde los vecinos han reportado que el pan especial se desvía hacia Manzanillo.
Nota final:
La denuncia de Figueredo es una postal de la Cuba de dos velocidades: mientras los servicios esenciales —ambulancias, carros fúnebres— se paralizan por falta de combustible, un carro estatal transporta petróleo a una panadería privada que vende pan a 130 pesos. El circuito donde se ubica el negocio, supuestamente «protegido», no sufre apagones. Y cuando no producen, aún así tienen corriente.
El ciudadano que denuncia no pide lujos. Pide que el combustible del Estado se use para lo que debe usarse: para salvar vidas, no para enriquecer a unos pocos. Pide que la electricidad se distribuya con equidad, no con favoritismos. Pide, sobre todo, que el descaro termine.
Las autoridades de la Empresa Cubana del Pan, la Empresa Eléctrica de Granma, la Fiscalía y el Partido tienen la palabra. Los camiones de combustible que llegan a Figueredo deberían ser investigados. Y los panes especiales que se van para Manzanillo, también. Porque mientras tanto, el pueblo sigue esperando.














