Un testigo relata que la señora necesitaba traslado urgente al hospital, pero no había combustible. Un particular lo ofrecía a 3.000 pesos, inalcanzable. Un vehículo azul del combinado pesquero se negó a ayudar. «Es demasiado el abuso en este pueblo con el tema combustible», clama.
Una noticia desgarradora llega desde Manzanillo, Granma. Un ciudadano denuncia que una señora acaba de morir por falta de combustible para ser trasladada al hospital. El relato describe una tragedia evitable y una muestra más de cómo la crisis energética se cobra vidas humanas.
Los hechos: una vida que pudo salvarse
Según el denunciante, la señora necesitaba ser trasladada de urgencia a un centro hospitalario. Sin embargo, no había combustible disponible para realizar el viaje. La situación se volvió aún más cruel cuando un particular que tenía combustible para vender lo ofrecía a 3.000 pesos, una cifra inalcanzable para la mayoría de los cubanos.
Mientras tanto, un vehículo azul perteneciente al combinado pesquero estaba en la zona. Quienes acudieron a la «piquera de Maceo» —el punto donde suelen estar estos vehículos— solicitaron ayuda, pero los ocupantes del carro se negaron, alegando que no tenían combustible suficiente para ir al hospital.
La señora murió. No dio tiempo a nada.
Los testigos: director en funciones y un Lada azul
El denunciante aporta dos datos que podrían ser clave para una investigación:
- De lo ocurrido «da fe el director en funciones de la empresa de medios de enseñanza», una autoridad que podría confirmar los hechos.
- El vehículo que se negó a auxiliar a la señora es «un Lada azul perteneciente al combinado pesquero». Incluso adjunta una foto del chofer de ese carro, al que califica de «tipejo».
El contexto: el abuso con el combustible en Manzanillo
El denunciante lo resume con una frase que es un grito de auxilio: «Es demasiado el abuso en este pueblo con el tema combustible». La especulación, los precios prohibitivos, la indolencia de quienes tienen acceso al recurso y se niegan a compartirlo, se han convertido en una condena de muerte para quienes necesitan traslados urgentes.
Resumen: Un ciudadano de Manzanillo denuncia que una señora murió por falta de combustible para ser trasladada al hospital. Un particular ofrecía el recurso a 3.000 pesos, inalcanzable. Un vehículo azul del combinado pesquero, estacionado en la piquera de Maceo, se negó a auxiliarla alegando falta de combustible. El director en funciones de la empresa de medios de enseñanza podría dar fe de los hechos. El denunciante advierte: «Es demasiado el abuso en este pueblo con el tema combustible».
Nota: Esta denuncia, si se confirma, sería uno de los casos más crueles de los muchos que hemos publicado. Porque no habla de millones desviados ni de funcionarios que construyen casas, sino de una vida que se apagó porque no hubo quien acercara un poco de combustible. Porque mientras un particular especulaba con el precio, un vehículo del Estado —un Lada azul del combinado pesquero— se negó a ayudar.














