En el CAI Arquímedes Colina de Mabay, Yara, Veguita, La Sal y Río Cauto, la caña fue arrancada y sustituida por arroz que se vende en casas particulares. Los dueños reales son dirigentes que utilizan a campesinos como testaferros. La primera secretaria del Partido en Granma lo sabe y no hace nada.
Una nueva denuncia desde Granma destapa lo que podría ser uno de los mayores desvíos de tierras y producción agrícola en la provincia. El denunciante revela que miles de caballerías de tierras que pertenecían al CAI Arquímedes Colina de Mabay —un central azucarero— han sido reconvertidas para la siembra de arroz, pero no para beneficio del pueblo, sino para el enriquecimiento de dirigentes.
El hecho: arrancan la caña, siembran arroz privado
Según el testimonio:
- En el CAI Arquímedes Colina de Mabay arrancaron la caña «casi el 50% o más».
- Esas tierras, que debían dedicarse a la producción de caña para el Estado, «están siendo sembradas por campesinos», pero los verdaderos dueños son dirigentes del municipio Bartolomé Masó.
- También en Yara, Veguita, La Sal y Río Cauto se han arrancado tierras cañeras y se han sembrado de arroz.
Los verdaderos dueños: dirigentes que usan testaferros
El denunciante es claro: «Esas tierras son de dirigentes en Granma a nombre de campesinos». Es decir, los campesinos que aparecen como usufructuarios son solo testaferros; los beneficios reales van a parar a los bolsillos de funcionarios y políticos.
Además, utilizan el agua del Estado —un recurso escaso y costoso— para regar esas siembras privadas.
El destino de la producción: mercados paralelos y otras provincias
Lo más grave es lo que ocurre con el arroz una vez cosechado:
- «Son millones de quintales de arroz vendiéndose en casa de los campesinos».
- «Con ese arroz come parte de Cuba», pero no a través de los cauces oficiales, sino en mercados paralelos.
- El arroz «va a parar a manos de otros dirigentes fuera de la provincia».
Es decir, se ha montado una red de producción y comercialización paralela que utiliza tierras, agua y recursos del Estado, pero cuyos beneficios se privatizan y, además, se escapan de la provincia.
El silencio de Yudelkis Ortiz
El denunciante señala directamente a la primera secretaria del Partido en Granma, Yudelkis Ortiz Barceló: «De eso tiene conocimiento la primera secretaria y no hace nada». Una acusación grave que, de ser cierta, la convertiría en cómplice por omisión del mayor desfalco agrícola de la provincia.
La pregunta que duele
El denunciante lo resume en una pregunta que es un grito: «¿Cómo es posible que en Mabay, Yara, Veguita, La Sal, Río Cauto se siembren miles de caballerías de tierras que son de dirigentes en Granma a nombre de campesinos y utilicen el agua para sembrar y muchos la tierra y no entreguen la cosecha al Estado para el pueblo?»
Resumen: Una denuncia ciudadana revela que miles de caballerías de tierras cañeras en Granma —pertenecientes al CAI Arquímedes Colina de Mabay, Yara, Veguita, La Sal y Río Cauto— fueron arrancadas y destinadas a la siembra de arroz. Los verdaderos dueños son dirigentes del municipio Bartolomé Masó, que utilizan campesinos como testaferros. El arroz producido (millones de quintales) se vende en casas particulares y va a parar a dirigentes de otras provincias. La primera secretaria del Partido en Granma, Yudelkis Ortiz, lo sabe y no hace nada.
Nota: Este caso, de confirmarse, sería la prueba más evidente de que la corrupción en Granma ha llegado a niveles de captura del Estado: tierras públicas, agua pública, recursos públicos, utilizados para el enriquecimiento privado de una red de dirigentes que ni siquiera entregan la producción al pueblo.














