Vecinos del consejo popular La Sal, en Yara, Granma, denuncian que la panadería local, administrada por un tal «Pichi», lleva 20 días sin producir pan para la población. Sin embargo, los panaderos traen pan elaborado en el propio local y lo venden a 150 pesos, en un negocio paralelo que involucra al jefe de bloque de comercio, Humberto (conocido como «Capachi»), y a la delegada Mirtha Salas, a quien han visto vendiendo en un coche. El administrador también tiene otros puntos de venta con su socio Alexander Aponte. Mientras tanto, los niños no reciben este producto vital para su jornada escolar.
Una nueva denuncia desde el consejo popular La Sal, en el municipio Yara, Granma, expone una situación que refleja el descaro de funcionarios y comerciantes que lucran con la necesidad ajena. Mientras la panadería local lleva 20 días sin producir pan para la población, los panaderos traen pan elaborado en el mismo local y lo venden a 150 pesos por unidad, en un negocio paralelo que cuenta con la complicidad de las autoridades locales.
La panadería: 20 días sin pan para la población
El denunciante relata:
- «En la panadería de La Sal hace 20 días no se le hace el pan a la población».
- «Pero los panaderos traen el pan que ellos hacen ahí mismo a 150 pesos».
Los implicados: administrador, jefe de comercio y delegada
El denunciante identifica a los responsables:
- El administrador de la panadería, conocido como Pichi.
- El jefe de bloque de comercio, Humberto, conocido como «Capachi», quien también se dedica al negocio del pan.
- La delegada Mirtha Salas, a quien «en varias ocasiones se le ha visto en un coche vendiendo este producto de vital importancia a la población».
El socio: otros puntos de venta
El denunciante añade:
- «Sin contar algunos puntos de venta que tiene el administrador de pan con su socio Alexander Aponte».
La complicidad de la estructura de gobierno
El ciudadano señala que las irregularidades son conocidas por las autoridades superiores:
- «De esto no se encuentran ajenos los demás miembros de la estructura de gobernación en este consejo popular».
- «No han hecho nada para eliminar el negocio particular que tiene este administrador junto con la delegada antes mencionada y el jefe de bloque de comercio de esta zona».
El impacto: los niños sin pan
El denunciante concluye con una reflexión sobre la injusticia:
- «No es justo que con tanta necesidad que hay, que ni siquiera los niños puedan recibir este producto tan vital para comenzar su jornada de estudio, otros se estén enriqueciendo de la necesidad ajena».
Resumen:
Vecinos de La Sal, Yara, denuncian que la panadería local lleva 20 días sin producir pan para la población, pero los panaderos venden pan elaborado en el propio local a 150 pesos. El negocio paralelo involucra al administrador «Pichi», al jefe de bloque de comercio Humberto («Capachi») y a la delegada Mirtha Salas, a quien han visto vendiendo en un coche. El administrador también tiene puntos de venta con su socio Alexander Aponte. La estructura de gobierno no ha hecho nada. Los niños son los más afectados.
Conclusión:
Esta denuncia es un ejemplo más de cómo la corrupción en los niveles básicos de distribución afecta directamente a los más vulnerables. Una panadería que no produce pan para la población, pero cuyos panaderos venden por su cuenta a precios exorbitantes, es una burla. Que el jefe de bloque de comercio y la delegada estén involucrados en el negocio es una prueba de que la complicidad llega hasta arriba. Y que los niños se queden sin pan para su jornada escolar es la consecuencia más cruel.
Las autoridades de Yara, de la EPIA y de la Fiscalía tienen la palabra. Los vecinos de La Sal llevan 20 días esperando. No pueden esperar ni un día más.














