Un denunciante anónimo alerta sobre una inversión de 13 millones de pesos en energía solar por parte de la empresa Comercio y Gastronomía Jagüey Grande, y exige investigar el destino de los fondos, la relación precio-cantidad y el presunto enriquecimiento de directivos que “terminan en casas particulares”. El caso ocurre en medio de la crisis energética que azota a Cuba, donde los apagones superan las 15 horas diarias en varias provincias.
Un ciudadano se ha dirigido a nuestra redacción para denunciar presuntas irregularidades en la gestión de la empresa Comercio y Gastronomía de Jagüey Grande, perteneciente a la provincia de Matanzas. Según el texto de la denuncia, la entidad habría realizado inversiones millonarias en paneles solares cuyos resultados finales no se corresponden con los recursos invertidos, mientras los directivos implicados “terminaron con planes” y habrían mejorado su nivel de vida.
Los hechos: millones en paneles solares bajo sospecha
El denunciante, que se mantiene en el anonimato por temor a represalias, señala que la empresa ejecutó dos inversiones principales en tecnología fotovoltaica:
- Una primera inversión de 11 millones de pesos en paneles solares realizada “hace un tiempo”.
- Una segunda inversión de 2 millones de pesos adicionales en una Unidad Empresarial de Base (UEB).
Sin embargo, lo que más llama la atención del denunciante es el desenlace: tanto el director como la subdirectora de la empresa “terminaron con planes”, una expresión coloquial que en el contexto cubano suele hacer referencia a la obtención de viviendas, bienes o mejoras patrimoniales significativas.
Las tres peticiones clave de la denuncia
El ciudadano plantea tres líneas de investigación concretas que, a su juicio, deberían ser revisadas por las autoridades competentes (como la Contraloría General de la República o el Ministerio de Comercio Interior):
- Revisión de facturas contra paneles y destinos
Solicita cotejar las facturas de compra con los paneles supuestamente adquiridos y verificar su ubicación final. - Relación cantidad contra precio y pagos
Pide analizar si las cantidades facturadas se corresponden con los precios declarados y los pagos efectuados, en busca de posibles sobrecostos o facturación ficticia. - Investigación del proceder de los que terminan en casas particulares
Exige indagar cómo los directivos involucrados han logrado mejorar su situación patrimonial, especialmente en lo relativo a viviendas, algo que considera un indicio de posible corrupción.
Además, añade un cuarto punto sobre el “justificante del envío” en caso de que, como argumentan los implicados, los paneles hayan sido donados o enviados “desde el exterior”. El denunciante pide que se acredite documentalmente esa procedencia.
El contexto: crisis energética y opacidad en las inversiones estatales
La denuncia cobra relevancia en un momento en que Cuba enfrenta su peor crisis energética en décadas. Según datos oficiales, el país ha sufrido al menos siete apagones nacionales en 18 meses, y los cortes diarios alcanzan las 15 horas en La Habana y hasta 48 horas en provincias orientales. En este escenario, las inversiones en energías renovables como la solar son prioritarias y reciben fondos públicos, lo que hace aún más necesario garantizar su transparencia.
Expertos independientes señalan que la falta de controles efectivos y la opacidad en la gestión de empresas estatales han facilitado históricamente la desviación de recursos. Casos como el de la empresa Comercio y Gastronomía de Jagüey Grande, si se confirman, ejemplificarían un patrón de corrupción que resta eficacia a las soluciones energéticas y profundiza el malestar ciudadano.
El esquema real vs. el esquema ideal
El denunciante no pide nada excepcional: solo que se revisen facturas, se comparen precios y se investigue el enriquecimiento de directivos. En cualquier país con instituciones sólidas, estos serían procedimientos de control rutinarios. En Cuba, sin embargo, la denuncia anónima sigue siendo el principal mecanismo para destapar irregularidades, ante el temor a represalias laborales o judiciales.
Resumen:
Un ciudadano anónimo denuncia que la empresa Comercio y Gastronomía de Jagüey Grande realizó inversiones por 13 millones de pesos en paneles solares sin que se conozca el destino final de los equipos. El director y la subdirectora “terminaron con planes” y habrían mejorado sus viviendas. El denunciante exige una revisión de facturas, una auditoría de precios y pagos, y una investigación sobre el presunto enriquecimiento de los directivos. El caso ocurre en medio de la crisis energética cubana, que requiere máxima transparencia en el uso de los fondos destinados a las energías renovables.
Nota final:
La denuncia sobre Comercio y Gastronomía Jagüey Grande es un llamado de atención sobre el riesgo de que los recursos para enfrentar la crisis energética terminen financiando patrimonios personales. Mientras los cubanos soportan apagones de hasta 48 horas, 13 millones de pesos en paneles solares podrían estar sin justificar. La Contraloría, el Partido y el Ministerio de Comercio Interior tienen la obligación de investigar. No se trata solo de recuperar dinero público. Se trata de demostrar que la lucha contra la corrupción no es un discurso, sino una práctica.














