Un vecino denuncia que el pan que se vende en el puesto de calle 8 entre 5 y 7 no tiene ni la mitad del peso oficial, ni siquiera lo acercan al aceite. Sospecha que la harina desviada se usa para hacer flautines que se venden a 50 pesos. Mientras el pan de la población llega tarde, el «liberado» está siempre puntual. Fotos muestran el tamaño real del producto.
Un ciudadano que lleva aproximadamente un año viviendo en Santiago de las Vegas, municipio Boyeros, ha decidido romper el silencio y denunciar lo que él mismo ha comprobado en el puesto de pan ubicado en calle 8 entre 5 y 7. Cansado de oír los comentarios de otros vecinos, pero sobre todo indignado por lo que recibió en su propia bolsa, decidió tomar fotos y enviar su denuncia.
El pan de la canasta: sin peso, sin aceite, sin vergüenza
El denunciante es claro en su descripción:
- «Ese pan no tiene ni la mitad del gramaje que lleva».
- «Si fuera poco, ni siquiera lo pasan cerca del aceite».
- El pan que recibe la población es, literalmente, un producto incompleto: pesa la mitad de lo que debe y carece del acabado mínimo.
La sospecha: el pan «liberado» se hace con la harina robada
Los vecinos, según el denunciante, tienen su propia teoría:
- «Dicen algunas personas que el gramaje que le falta es el que utilizan para hacer el flautín liberado a 50 pesos».
- «Ese dinero va a parar al bolsillo de los directivos».
El contraste: el pan de la población llega tarde, el liberado está a tiempo
El denunciante señala una diferencia que no pasa desapercibida:
- «A veces el pan de la población llega demasiado tarde al punto de venta».
- «Pero el liberado está presente en tiempo».
Es decir, el pan que se vende a precio libre y beneficia a los directivos nunca falta, mientras que el de la canasta básica, el que debe llegar a la población, sufre demoras.
La pregunta que duele
El ciudadano se pregunta, con razón:
- «¿Nadie se preocupa por estas cosas que tanto afectan a la población?»
- «¿Dónde están los directivos que dan la espalda a estas cosas que tanto irritan?»
Las pruebas
La denuncia incluye tres fotografías en las que se muestra el pan en cuestión, e incluso se pesa, evidenciando el reducido tamaño y la falta de peso.
Resumen:
Un vecino de Santiago de las Vegas denuncia que el pan de la canasta básica en el puesto de calle 8 entre 5 y 7 no tiene ni la mitad del gramaje oficial, ni siquiera lo pasan por aceite. Sospecha que la harina desviada se utiliza para hacer flautines que se venden a 50 pesos, dinero que va a los bolsillos de los directivos. Mientras el pan de la población llega tarde, el «liberado» está siempre a tiempo. Adjunta fotos del pan y su peso.
Conclusión:
Esta denuncia, con pruebas gráficas, expone una realidad que muchos vecinos comentan en voz baja pero pocos se atreven a formalizar: el pan de la canasta básica es un fraude. No solo pesa menos de lo debido, sino que ni siquiera cumple con los estándares mínimos de elaboración. Y mientras la población recibe migajas, el pan «liberado» —que se vende más caro y beneficia a los directivos— nunca falta.
Las autoridades de la EPIA, de Comercio y del Partido en Boyeros tienen la palabra. Las fotos están ahí, el testimonio también. ¿Harán algo esta vez o seguirán dando la espalda a lo que tanto irrita al pueblo?














