Un ciudadano denuncia que su padre adquirió de buena fe un inmueble que había sido usufructo del Estado. Mientras realizaba los trámites para legalizarlo, se lo rentó a un hombre conocido como «el Negro», quien en complicidad con la exdirectora Martica y un familiar de los antiguos ocupantes, sobornó a la funcionaria y falsificó documentos para quedarse con la propiedad. El denunciante aporta un audio donde un tal Jesús, que se hacía pasar por subdirector de Vivienda, confirma la participación de Martica en la trama.
Una nueva denuncia desde Arroyo Naranjo expone un despojo ilegal de propiedad orquestado por la exdirectora de Planificación Física, conocida como Martica, quien ya ha sido señalada en otras denuncias por vender propiedades ajenas y guardar expedientes en su casa. En esta ocasión, la víctima es un ciudadano cuyo padre adquirió un local de buena fe, se lo rentó a un hombre para que montara un negocio, y este, en complicidad con la funcionaria y un familiar de los antiguos ocupantes, se apropió del inmueble mediante documentos falsificados.
Los hechos: una compra de buena fe
El denunciante relata la historia de su padre:
- Durante muchos años, el padre tuvo una cafetería en la parte delantera de su casa. Allí vivía una persona que le rentaba el local.
- El padre remodeló el lugar y lo administró como si fuera suyo.
- Esa persona se enfermó y murió. Sus hijos, entonces, le vendieron esa parte al padre del denunciante. Quedaban «pared con pared».
- La compra era «ilegal» porque el inmueble era un usufructo del Estado, pero la intención era legalizarlo y agregarlo a la propiedad de la familia.
El inquilino: «el Negro»
En medio del proceso para legalizar la propiedad, apareció un hombre conocido como «el Negro», buscando un local para montar un negocio. La familia le ofreció el local, aún sin documentos, pero con la promesa de que estaban en trámites.
- «Le dijeron que tenían un local, pero aún no tenía documentos, pero era de ellos».
- Al Negro le interesó por ser un lugar céntrico y pidió rentarlo.
- Acordaron rentárselo, y mientras conseguían los papeles, él podía ir remodelando el lugar.
La trampa: complot y soborno
El denunciante explica lo que ocurrió después:
- Era tiempo de coronavirus, todo estaba cerrado y no se podían hacer documentos.
- El Negro se puso a remodelar el lugar para tenerlo listo cuando se reabriera.
- «Resulta que el Negro en ese tiempo se puso en complot con un familiar, el primo de las personas que le vendieron el local a mi padre».
- Fueron a Planificación Física, sobornaron a la directora (Martica), y sacaron los papeles legalizando la propiedad a su favor.
El resultado: despojo legalizado
- «Les quitaron el lugar, sacaron propiedad, sacaron toda la documentación legalmente, supuestamente».
- Hoy, ese lugar lo tienen las personas a las que ellos le rentaron. «Les rentaron para que estos les quitaran el local».
Las pruebas: un audio comprometedor
El denunciante aporta un audio de un tal Jesús, que se hacía pasar por subdirector de Vivienda en Arroyo Naranjo. Este sujeto, que ya ha sido denunciado y separado de su cargo, habla en el audio sobre Martica:
- «Dice que él fue un pie de ella con el Negro».
Es decir, Jesús confirma que él y Martica actuaron juntos para facilitar el despojo.
La denuncia formal
El denunciante se suma a las acusaciones contra Martica y exige justicia:
- «Me uno a esta denuncia por haber sido testigo directo y por contar con toda la evidencia en mi poder».
- «Exijo que se investigue a fondo y que esta persona, por sus actos delictivos, sea llevada ante la justicia».
Resumen:
Un ciudadano denuncia que su padre compró de buena fe un local que era usufructo del Estado, con la intención de legalizarlo. Mientras realizaba los trámites, se lo rentó a un hombre conocido como «el Negro». Este, en complicidad con un familiar de los antiguos ocupantes y mediante soborno a la exdirectora de Planificación Física, Martica, falsificó documentos y se apropió del inmueble. Un audio de un tal Jesús, que se hacía pasar por subdirector de Vivienda, confirma que él y Martica actuaron juntos. El denunciante tiene todas las pruebas y exige justicia.
Conclusión:
Este caso es un ejemplo más de cómo la corrupción en Planificación Física de Arroyo Naranjo ha arruinado a familias enteras. Martica, la exdirectora que ya ha sido denunciada por guardar expedientes en su casa y vender propiedades ajenas, vuelve a aparecer en una nueva trama de despojo. Esta vez, en complicidad con un tal Jesús y un hombre conocido como «el Negro», que se hizo pasar por inquilino para robarse el local.
La víctima, que compró de buena fe y confió en un inquilino, hoy no tiene nada. El local que su padre administró durante años, que remodeló, que era parte de su patrimonio, está en manos de los estafadores. Y todo, gracias a una funcionaria que, lejos de ser sancionada, fue ascendida.
Las autoridades de la Fiscalía, la Contraloría y el Partido tienen la palabra. Las pruebas están ahí. Los audios también. Y la pregunta es la misma de siempre: ¿hasta cuándo?














