Un trabajador del gobierno municipal denuncia que la Intendente Maidelin Chávez Garcés, ante las críticas, se ha desquitado con otros funcionarios y conformó una comisión para investigar el reparto de techos liderada por Yoan, un ex policía jubilado por problemas psiquiátricos. También señala a la Secretaria del Partido y a una política local por «borracheras», inmoralidad y falsificación de actas. “Demasiado escándalos como Guisa va a andar bien si los dirigentes no sirven para nada”, sentencia.
Un trabajador del gobierno municipal de Guisa, Granma, que prefiere mantener el anonimato por temor a represalias, ha contactado a nuestra redacción para exponer la situación de crisis y descontrol que, según su testimonio, vive la cúpula política del territorio.
El foco de la denuncia es la Intendente Maidelin Chávez Garcés, a quien se acusa de reaccionar de forma violenta ante las recientes denuncias en su contra.
Los hechos: reparto de techos y una comisión investigadora señalada
El denunciante afirma que la Intendente, molesta por las críticas, está “perdiendo el control” y “desquitándose” con otros funcionarios, como el Presidente del gobierno municipal y la Gobernadora de Granma, Yanetsi Terry.
El origen del conflicto parece estar en el reparto de techos para viviendas en zonas de difícil acceso. Según el trabajador, Maidelin Chávez Garcés habría enviado una comisión a la sierra, encabezada por el director de Acueducto, Bárbaro, y sus colaboradores de la Vivienda. El denunciante sostiene que estos funcionarios ya habían “negociado los techos” ilegalmente, y que la Intendente conocía los hechos.
Para “librarse” de las acusaciones, la Intendente habría ordenado una investigación interna. Sin embargo, la persona designada para dirigirla genera aún más controversia.
«Ella para librarse, dice que no tiene nada que ver con techo, hace una comisión para investigar que quien la va a dirigir es el ladrón mayor de Yoan, ex policía quien fue jubilado de la policía por estar enfermo de los nervios.»
La cúpula política: “borracheras”, inmoralidad y falsedad
La denuncia no solo apunta a la Intendente, sino que señala duramente a la cúpula del Partido en Guisa.
«La Secretaria del Partido en Guisa no hace nada ni la respeta nadie por borracha ella y Graciela la política, las cuales andan de borracheras en borracheras, son amantes las dos, además de tener relaciones con hombres casados en Guisa.»
El testimonio describe una institución paralizada por el alcoholismo y la falta de autoridad moral. El denunciante asegura que las actas del Partido son inventadas y que las cotizaciones las pagan los propios funcionarios. Dentro de esta estructura, solo dos personas —identificadas como Huber y Sánchez— se atreverían a quejarse de la situación.
El trabajador concluye con un diagnóstico lapidario de la administración local:
«Corrupta, ladronas e inmoral la secretaria y política Graciela Matos. Demasiado escándalos como Guisa va a andar bien si los dirigentes no sirven para nada.»
Resumen:
Un trabajador del gobierno municipal de Guisa, Granma, denuncia a la Intendente Maidelin Chávez Garcés por armar una comisión de investigación, liderada por un expolicía jubilado por problemas psiquiátricos, para desviar la atención sobre su responsabilidad en la corrupción del reparto de techos. También acusa a la Secretaria del Partido y a la política Graciela Matos de estar permanentemente en estado de embriaguez, falsificar documentos oficiales y mantener conductas inmorales. “Demasiado escándalos como Guisa va a andar bien si los dirigentes no sirven para nada”, sentencia el denunciante.
Nota final:
La denuncia describe un municipio donde la corrupción se investiga a sí misma, dirigida por funcionarios que ya han sido señalados por los ciudadanos. Si es cierto que la Intendente envió una comisión encabezada por un hombre que fue jubilado de la policía por “enfermedad de los nervios” para investigar delitos que ella misma conocía, la farsa es total.
La imagen de la Secretaria del Partido y la política local “de borracheras en borracheras” mientras se falsean las actas oficiales es la de unas instituciones que han perdido todo su prestigio. Los ciudadanos de Guisa merecen dirigentes que trabajen por el pueblo, no que se protejan entre sí en medio del escándalo.














