Yaime, administradora de la bodega de Viviendas Campesinas en Aguacate, ha sido sancionada por la fiscalía en dos ocasiones por desvío de recursos (pollo) y por problemas con la leche de un niño enfermo, pero continúa en su cargo gracias a la protección del director de comercio, Félix Gutiérrez, con quien tuvo una relación. Ahora, con las donaciones para mayores de 65 años, aplica un criterio propio (nacidos antes de 1959) y excluye a adultos mayores. La inspectora Ámbar, que compra en la bodega, recibe quejas y no hace nada. Los vecinos denuncian que Yaime ya tiene motorina, comprada con lo que roba al pueblo.
Una extensa y detallada denuncia desde el poblado de Aguacate, municipio Madruga, provincia Mayabeque, expone una red de corrupción enquistada en la bodega de Viviendas Campesinas. La administradora, Yaime, a pesar de haber sido sancionada en dos ocasiones por la fiscalía por desvío de recursos, continúa en su puesto, maltratando a la población y aplicando su propio criterio en la distribución de donaciones. Todo ello, según los vecinos, bajo la protección del director de comercio de Aguacate, Félix Gutiérrez.
La señalada: Yaime, una administradora con historial
El denunciante describe a Yaime como una persona «grosera, maltratadora y ladrona». Su historial delictivo incluye:
- Primera sanción: «Explotó porque reportaban pollo de faltante». La fiscalía la sancionó a ella y a otras personas.
- Segunda sanción: Tuvo problemas con la leche y dieta de un niño enfermo, dejando de darle la leche. Además, por su maltrato a la población, la fiscalía la volvió a sancionar.
A pesar de tener dos sanciones en un año, Yaime sigue en su puesto.
Las donaciones: criterio propio y exclusión de adultos mayores
La denuncia revela un nuevo episodio de arbitrariedad con las donaciones recibidas:
- «Con esto de las donaciones, dijo que era para los nacidos antes del 1959».
- El denunciante llamó al PCC en Madruga y le dijeron que era para mayores de 65 años (nacidos en 1960 o antes).
- «Ella dijo que no tocaba» a la madre del denunciante y a muchas otras personas.
- Una vecina habló con Yaime y ella respondió que «era orientación de jefe de comercio de Aguacate, Félix Gutiérrez».
El protector: Félix Gutiérrez, director de comercio
El denunciante señala a Félix Gutiérrez como el responsable de que Yaime siga en su puesto:
- «Este director ahora de la empresa de Madruga, que bastante robó cuando era administrador aquí».
- «A costilla del cargo, estuvo con un montón de mujeres aquí y tomando cerveza, lo veías donde quiera».
- «Este mismo tuvo una relación con la Yaime, por eso no la acaba de botar, con tantas quejas y ya dos veces sancionada por la fiscalía».
La inspectora Ámbar: cómplice por omisión
La denuncia menciona a la inspectora Ámbar, que compra en esa bodega:
- «Se le dijo a la inspectora Ámbar, la cual compra en esa bodega».
- «Por gusto, uno da la queja y nadie hace nada».
- La califican de «corrupta».
La impunidad: Yaime ya tiene motorina
El colmo de la impunidad, según el denunciante:
- «Esa mujer ha acabado con la bodega, ya se compró hasta motorina a costilla de la bodega y de lo que roba al pueblo».
- «Cuando uno dice que se va a quejar, dice que a ella no le importa nada. Claro, si es una cámara de corrupción».
Las donaciones de México: «para el fin que las mandaron»
El denunciante hace un llamado sobre el origen de las donaciones:
- «Esa donación para los viejitos las mandó México. ¿No es más lógico darlas para el fin que las mandaron?»
El clamor final: «hasta cuándo»
El texto concluye con una serie de preguntas que resumen el hartazgo de la población:
- «¿Hasta cuándo tanto abuso con el pueblo, que día a día se muere de hambre para que también lo maltraten?»
- «¿Hasta cuándo nadie va a hacer nada con Aguacate y el descaro de las bodegas?»
- «¿Hasta cuándo van a seguir dejando que le roben al pueblo descaradamente?»
Las pruebas
La denuncia incluye tres fotografías:
- De Yaime, la administradora sancionada.
- De la inspectora Ámbar, a la que acusan de corrupta.
- Del director de comercio, Félix Gutiérrez.
Resumen:
Vecinos de Aguacate, Mayabeque, denuncian a Yaime, administradora de la bodega de Viviendas Campesinas, por desvío de pollo y leche (con dos sanciones de la fiscalía), maltrato a la población y aplicación arbitraria de criterios para las donaciones (excluyendo a adultos mayores). Está protegida por el director de comercio Félix Gutiérrez, con quien tuvo una relación. La inspectora Ámbar recibe quejas y no hace nada. Yaime ya tiene motorina, comprada con lo robado. Las donaciones vinieron de México y no se entregan a quienes corresponde.
Conclusión:
Este caso es un ejemplo más de cómo la corrupción en los niveles más básicos —una bodega de pueblo— destruye la vida de las personas. Una administradora con dos sanciones de la fiscalía, que ha robado pollo, leche y ahora manipula donaciones para adultos mayores, sigue en su puesto porque tiene un protector. El director de comercio, con un pasado turbio y una relación personal con ella, la blinda. La inspectora, que ve todo, calla.
Mientras tanto, los viejitos de Aguacate se quedan sin las donaciones que México envió para ellos. Un niño enfermo se queda sin su leche. Y la población, además de pasar hambre, tiene que soportar el maltrato de una funcionaria que se pasea en motorina comprada con lo robado.
Las autoridades de Mayabeque, de la Fiscalía, de la Contraloría y del Partido tienen la palabra. Yaime ha sido sancionada dos veces. ¿Cuántas más harán falta para que la saquen?














