Un denunciante revela que la intendente, sostenida por una relación con Manolito (jefe de cuadro provincial), controla el desvío de combustible, el pago ilegal a TCP, y protege a una red de corruptos. Denuncia que las publicaciones contra el presidente son obra de ella para desacreditarlo y ocupar su cargo. El presidente, un «verdadero comunista», es un «muerto de hambre» sin poder ni dinero.
Una extensa y detallada denuncia desde el municipio Guisa, en Granma, expone una red de corrupción que tendría como principal figura a la intendente municipal.
Los señalados: la intendente y su red de protección
El denunciante identifica a la intendente como la verdadera dueña del poder en el municipio. Su principal protector es Manolito, jefe de cuadro de la provincia, con quien sostiene una «relación amorosa» que le asegura recursos y blindaje.
El objetivo: desacreditar al presidente para ocupar su cargo
Uno de los datos más reveladores es que las publicaciones que circulan contra el presidente de Guisa son, en realidad, obra de la intendente:
- «Guisa entero sabe que quien les hace las publicaciones al presidente de gobierno de aquí es la intendente».
- Su objetivo: «quiere su cargo, se quiere acostar con él, pero muy ladrona y descarada».
El denunciante defiende al presidente: «Es un comunista de los de antes y un muerto de hambre, es mentira la venta de nada, ése nunca trae un centavo, donde hemos ido con él lo hemos comprobado».
La red de corruptos protegidos por la intendente
La denuncia enumera a varias personas que, a pesar de tener antecedentes de corrupción, han sido colocadas en puestos clave por la intendente:
- El director de Acueducto: «un ladrón de colchones de la escuela de la presa». Roba petróleo, cloro y «todo a 1% con ella bárbaro».
- El jefe de inspección de Educación, Vladímir: «un moralista delincuente que salió huyendo de Guantánamo».
- Dianet, jefa de los inspectores integrales: «la mayor analfabeta, explotadora y vive bien a costilla del pueblo». Además, es sobrina de la intendente y, según el denunciante, amante de otra mujer (la jefa de auditoría).
- La jefa de auditoría: «son lo peor de lo peor», viven juntas y hacen «negocio ilícito de siempre».
El negocio del combustible: la intendente es la dueña
El denunciante desmiente las acusaciones contra el presidente sobre la venta de combustible:
- «La que tiene puntos de gasolina es ella, no el presidente. Ella es la dueña de la gasolina».
- Autoriza grandes cantidades a particulares, como a alias El Papa, un carro particular que maneja el marido de ella, aunque «supuestamente no es de ella».
- También utilizan la máquina de Ferrer para sacar sumas de gasolina.
Los pagos ilegales a TCP y las obras sin terminar
La intendente maneja un sistema de pagos indebidos a trabajadores por cuenta propia:
- «Pagos indebidos sin terminar las obras».
- En combinación con Yanet, de la construcción, desvía techos a cambio de dinero y «conmelatas».
La persecución a los trabajadores honestos
El denunciante, que ya no quiere saber nada del gobierno aunque asiste «por disciplina», denuncia que la intendente lo ha marginado:
- «A los que trabajamos bien y hacemos lo que nos toca, la intendente no nos quiere allí».
- «Nos ha votado como que tiene mucha moral».
- En cambio, se queda con los jefes que le convienen, los que le siguen el juego.
La frase que lo dice todo: «tiene siete pellejos»
El denunciante recuerda una frase que la intendente dijo en una reunión con directores, precisamente cuando salían publicaciones denunciando su descaro:
- «Tiene siete pellejos: uno para ella y seis para el pueblo».
Una declaración que revela su forma de pensar: el Estado es su botín personal.
El partido: cómplice y encubridor
La denuncia también señala al Partido en Guisa:
- «El partido como máximo rector, en vez de intercambiar con los cuadros, indica sacarnos de nuestros puestos de trabajo, de votarnos como que tienen tanta moral».
- «Es una red de corrupción sumada a la de ella como intendente».
Las pruebas
La denuncia incluye un documento y tres fotografías que muestran a los implicados:
- Manolito.
- La intendente y su esposo.
- La intendente de fiesta.



Resumen: Denuncian a la intendente municipal como jefa de una red de corrupción. Sostenida por una relación amorosa con Manolito (jefe de cuadro provincial), controla el desvío de combustible, protege a corruptos (director de Acueducto, Vladímir, Dianet), y maneja pagos ilegales a TCP. Las publicaciones contra el presidente son obra suya para desacreditarlo y ocupar su cargo. El presidente, un «verdadero comunista», es un «muerto de hambre». La intendente dijo una vez: «Tengo siete pellejos, uno para mí y seis para el pueblo». El Partido es cómplice.
Nota: Esta denuncia es una de las más completas y graves que hemos recibido desde Granma. Pinta un retrato desolador de la corrupción en Guisa, con una intendente que actúa como señora feudal: controla el combustible, protege a una red de delincuentes, manipula la opinión pública para desacreditar a su rival, y proclama abiertamente que el Estado es su botín («siete pellejos»).
Su protector, Manolito, desde la provincia, le garantiza impunidad a cambio de una relación amorosa. Los trabajadores honestos son marginados. Los corruptos, premiados. Y el Partido, en lugar de investigar, encubre y expulsa a los que denuncian.
El presidente de Guisa, al que algunos acusan falsamente, resulta ser un «muerto de hambre» y un «verdadero comunista», según quienes han trabajado con él. Las acusaciones en su contra son cortinas de humo de la intendente para ocultar sus propios delitos.
Las autoridades de la Contraloría, la Fiscalía y el Partido en Granma tienen la palabra. Pero, con Manolito protegiéndola desde arriba, ¿quién investigará a la intendente? Los trabajadores de Guisa, los que han sido marginados, los que conocen la verdad, esperan que esta denuncia, al menos, encienda una luz sobre tanta oscuridad.














