Damián Cardonet Oviedo, conocido como Tito, es acusado por una vecina del municipio de condicionar la entrega de viviendas y locales al pago de sobornos. Ella y sus cuatro hijos menores «viven rondando» por falta de recursos para acceder a una solución habitacional.
Un nuevo y desgarrador testimonio llega desde el municipio 10 de Octubre, en La Habana. Una madre de cuatro hijos menores de edad ha decidido romper el silencio para denunciar al intendente Damián Cardonet Oviedo, conocido como Tito, a quien acusa de haberla dejado sin opciones de vivienda por no tener dinero para pagar los sobornos que, según su relato, condicionan la entrega de locales y hogares en el territorio.
El intendente: Damián Cardonet Oviedo, alias Tito
El señalado es Damián Cardonet Oviedo, intendente del municipio 10 de Octubre, quien ya ha aparecido en denuncias anteriores de este medio por irregularidades en la venta de inmuebles públicos. En esta ocasión, la acusación es aún más grave: condicionar la entrega de viviendas y locales al pago de sobornos.
El relato: «Nunca existió solución si no había dinero de por medio»
La denunciante es clara y directa: «La entrega de viviendas o locales por parte del intendente de 10 de Octubre nunca existió si no había dinero de por medio». Es decir, para acceder a una solución habitacional —un derecho básico— era necesario pagar. Y ella, sencillamente, no podía.
El contraste: los que pagan, obtienen; los que no, quedan fuera
El testimonio deja entrever un sistema de dos velocidades: quienes tienen dinero para sobornar obtienen viviendas y locales; quienes no lo tienen —como esta madre soltera— simplemente quedan excluidos, condenados a la intemperie, a la movilidad forzada, a la inestabilidad permanente.
Resumen: Una madre de cuatro niños menores denuncia al intendente de 10 de Octubre, Damián Cardonet Oviedo (Tito), por condicionar la entrega de viviendas y locales al pago de sobornos. Ella, por no tener dinero, nunca pudo acceder a una solución habitacional y junto a sus hijos «viven rodando», sin un techo estable.
Nota: Este caso es quizás uno de los más crueles entre todos los que hemos publicado. Porque no habla de millones desviados ni de funcionarios que construyen casas con aire acondicionado.














