Lester O’Farril, jefe de transporte de la Empresa de Servicios Comunales del municipio Playa, es señalado por un ciudadano como el autor intelectual de una red de desvío de combustible. El modus operandi consiste en «cuadrar con el chofer» a la hora de serviciar, vender el combustible y luego reportar el equipo como si hubiera trabajado. El denunciante afirma que el DTI (Departamento Técnico de Investigaciones) tiene conocimiento del caso, pero no ha actuado. «¿Será que no hay personal para investigar o están reasignados en otras tareas?», se pregunta.
Un ciudadano ha contactado nuevamente a nuestra redacción para actualizar la denuncia contra Lester O’Farril, jefe de transporte de la Empresa de Servicios Comunales del municipio Playa, a quien ya señalamos anteriormente como parte de una red de corrupción que incluye desvío de combustible, favoritismo y amenazas a choferes.
El nuevo testimonio es contundente:
«Ya está confirmado: el jefe de transporte Lester O’Farril de Comunales Playa sustrae el combustible de la empresa en beneficio propio.»
El modus operandi: «cuadrar con el chofer»
El denunciante describe el mecanismo con precisión:
«El modus operandi es cuadrar con el chofer a la hora de serviciar. El mismo no trabaja al otro día vendiendo el combustible y posteriormente se reporta el equipo como si hubiera trabajado.»*
El esquema funciona así:
El jefe de transporte se «cuadra» (acuerda) con un chofer cómplice.
En el momento de «serviciar» (cargar combustible en el camión), le dan más del necesario o directamente le entregan el combustible sin que el vehículo trabaje.
El chofer vende el combustible en el mercado negro.
El jefe de transporte reporta el equipo como si hubiera realizado su ruta normalmente.
La complicidad del DTI: «lo conocen y hasta ahora nada»
El denunciante afirma que el Departamento Técnico de Investigaciones (DTI) tiene conocimiento de estos hechos.
«Esto lo conoce el DTI y hasta ahora nada.»
El DTI es el órgano encargado de investigar delitos técnicos y económicos en las empresas estatales. Si sus agentes tienen conocimiento del desvío de combustible y no actúan, el denunciante plantea dos hipótesis:
«¿Será que no hay personal para investigar o están reasignados en otras ‘tareas’ que estos delitos no interesan?»
Ambas hipótesis son preocupantes: o el DTI carece de recursos para investigar (lo que implica un abandono de sus funciones) o sus agentes están deliberadamente ignorando la corrupción (lo que implica complicidad).
El contexto: una red de corrupción confirmada en Comunales Playa
Esta nueva denuncia contra Lester O’Farril se suma al extenso expediente que hemos documentado sobre la Empresa de Servicios Comunales de Playa. En investigaciones anteriores, ciudadanos anónimos han señalado:
El desvío sistemático de combustible con la complicidad de la técnica de transporte (Yoryeti), quien falsifica las hojas de rutas.
El taller de la empresa funciona como negocio particular, reparando vehículos privados y estatales sin facturar.
La jefa de higiene (Irma) y el técnico (Rolando) favorecen a ciertos choferes para realizar «tiros de materiales de la construcción» a precios exorbitantes.
Los choferes que reclaman son amenazados con ser «bajados del camión».
Lester O’Farril aparece ahora como una pieza central de esta red: es quien «cuadra» con los choferes para que no trabajen, venda el combustible y reporte el equipo como operativo.
El impacto en el municipio: basura sin recoger
El resultado de esta corrupción es visible para todos los ciudadanos de Playa: la basura no se recoge. Los camiones que deberían estar recorriendo las calles están parados, o circulan sin trabajar, o trabajan solo para cumplir el mínimo necesario para justificar el combustible robado.
Mientras tanto, los funcionarios corruptos —Lester, Yoryeti, Irma, Carlitos, El Ñato, Francis— se enriquecen con la venta de combustible, piezas y servicios ilegales. Y los ciudadanos de Playa viven entre la basura acumulada.
Resumen:
Un ciudadano confirma que Lester O’Farril, jefe de transporte de Comunales Playa, sustrae combustible de la empresa en beneficio propio. Su modus operandi es «cuadrar con el chofer» a la hora de serviciar: el chofer no trabaja al otro día, vende el combustible, y O’Farril reporta el equipo como si hubiera trabajado. El denunciante afirma que el DTI tiene conocimiento del caso y no ha actuado, preguntándose si es por falta de personal o porque «estos delitos no interesan». La denuncia se suma a un extenso expediente de corrupción en Comunales Playa que incluye desvío de combustible, taller ilegal, favoritismo y amenazas a choferes.
Nota final:
Lester O’Farril no es un funcionario modelo. Es, según esta denuncia confirmada, un hombre que ha convertido el combustible de los camiones de basura en su negocio personal. No le importa que la basura se acumule en las calles de Playa. No le importa que los ciudadanos vivan entre desperdicios. No le importa que los choferes honestos sean amenazados. Lo único que le importa es «cuadrar» con los cómplices, vender el combustible, y reportar los equipos como si hubieran trabajado.
El DTI sabe. El denunciante lo afirma con seguridad. Pero el DTI no actúa. ¿Por qué? ¿Porque no hay personal? ¿Porque los agentes están «reasignados en otras tareas»? ¿O porque los delitos de los poderosos «no interesan»?
Los ciudadanos de Playa merecen una respuesta. Merecen que se investigue a Lester O’Farril. Merecen que se audite el consumo de combustible de los camiones de basura. Merecen que se recupere el dinero robado. Merecen vivir en un municipio limpio, no en un basurero.
Las autoridades de la Empresa de Servicios Comunales, el DTI, la Contraloría y el gobierno municipal de Playa tienen la palabra. Pero el denunciante ya habló. Y el DTI ya sabe.
Mientras tanto, en Playa, la basura sigue acumulándose. Los camiones siguen «trabajando» sin trabajar. Y Lester O’Farril sigue «cuadrando» con sus choferes.
¿Hasta cuándo?













