Un vecino denuncia que los inspectores de la DIS exigen 10,000 pesos mensuales a los trabajadores por cuenta propia, y que el gobierno municipal lo sabe y no hace nada. Critica la «investigación» del Puente 100 como una farsa, y señala que los jefes de la DIS se sienten respaldados por alguien. Pregunta directamente a la gobernadora si tiene algún parentesco con la directora o su madre, y le exige que actúe o el pueblo saldrá a la calle.
Un ciudadano de Boyeros, cansado de la impunidad con la que operan los funcionarios corruptos en su municipio, ha enviado un contundente mensaje dirigido a la gobernadora de La Habana. En su denuncia, revela que los trabajadores por cuenta propia (TCP) están siendo extorsionados sistemáticamente por los jefes de la Dirección Integral de Supervisión (DIS), y que la máxima autoridad municipal no solo lo sabe, sino que no hace nada.
La extorsión: 10,000 pesos mensuales por protección
El denunciante es claro y directo:
- «Estamos cansados de pagar a los jefes de la DIS: son 10,000 pesos todos los meses».
- «Y como yo hay más que están igual, y no veo que ocurra algo».
Una red de extorsión que afecta a decenas, quizás cientos, de trabajadores por cuenta propia en el municipio.
La farsa del Puente 100
El ciudadano se refiere a la reciente «investigación» ordenada por el intendente sobre el famoso Puente 100, que según denuncias anteriores era intocable porque pertenecía al círculo de poder. El resultado, según su testimonio, fue una burla:
- «El intendente ese, para limpiarse, mandó a inspeccionar el puente, y tú tenías que ver cómo se llevaban los zapatos y la ropa».
- «Ese es el comentario del Puente 100».
Es decir, la inspección no sirvió para castigar a los culpables, sino para que los inspectores se llevaran más botín.
El respaldo: ¿la gobernadora protege a los corruptos?
El denunciante se dirige directamente a la gobernadora, Yanet Hernández Pérez, con preguntas incómodas:
- «¿Hasta cuándo va a tolerar la corrupción en Boyeros?»
- «¿O es que lo que se dice es verdad, que tiene algún parentesco con la directora y su madre, que no le permite reconocer que está fallando al pueblo?»
- «¿Qué clase de revolucionaria es usted que no lo ve?»
La burla de los corruptos
El ciudadano revela un dato que debería avergonzar a cualquier autoridad:
- «Todos en ese gobierno se ríen de usted y dicen: ‘¿qué espera para acabar con la corrupción?'»
Los propios funcionarios corruptos se burlan de la gobernadora, seguros de su impunidad.
La amenaza: el pueblo saldrá a la calle
El denunciante concluye con una advertencia que no puede ignorarse:
- «Dígame, gobernadora, ¿qué tenemos que hacer? ¿Salir para la calle a protestar por la falta de corrupción que usted sigue ocultando y sosteniendo en Boyeros?»
Resumen:
Un ciudadano de Boyeros denuncia que los jefes de la DIS exigen 10,000 pesos mensuales a los TCP, y que el gobierno municipal lo sabe y no hace nada. La inspección del Puente 100 fue una farsa donde los inspectores se llevaron zapatos y ropa. Pregunta a la gobernadora si tiene parentesco con la directora de la DIS o su madre, y le exige que actúe. Asegura que los corruptos se ríen de ella y advierte que el pueblo podría salir a la calle a protestar.
Conclusión:
Este testimonio es un aldabonazo en la conciencia de quienes tienen la responsabilidad de gobernar. Un ciudadano anónimo, pero que habla en nombre de muchos, denuncia que la corrupción en Boyeros no es un secreto: los TCP pagan 10,000 pesos mensuales a los jefes de la DIS, el intendente monta una farsa de inspección en el Puente 100, y los corruptos se ríen abiertamente de la gobernadora.
La pregunta que lanza es directa y debe ser respondida: ¿tiene la gobernadora algún vínculo con la directora de la DIS o su madre que le impide actuar? Porque si no, ¿cómo se explica que, con tantas denuncias, con tantas pruebas, con tanto clamor popular, la corrupción siga campando a sus anchas en Boyeros?
Y la advertencia final no puede ser ignorada: el pueblo está harto. Harto de pagar, harto de ver cómo los corruptos se burlan, harto de que las autoridades miren hacia otro lado. Si la gobernadora no actúa, si el sistema no se limpia desde dentro, el pueblo saldrá a la calle. Y entonces, ya no habrá puente que valga.














