Un vecino de Bejucal denuncia que en el reparto El Tres Minutos, la zona más baja del pueblo, llevan «mucho tiempo» sin agua potable. La situación, que se extiende por años, es aún peor que la de Santiago de las Vegas. Mientras las autoridades anuncian inversiones y culpan al combustible, los residentes de varias localidades de La Habana, Artemisa y Mayabeque enfrentan desabastecimiento crítico y una ola de protestas vecinales.
Un ciudadano de Bejucal, en la provincia Mayabeque, ha contactado a nuestra redacción para denunciar la crítica situación del agua en el reparto El Tres Minutos. Según su testimonio, la comunidad lleva años sin suministro regular, una realidad que se ha agravado en el contexto de la crisis energética que azota al país.
Los hechos: un problema de años
El denunciante relata:
- «La situación de Santiago de las Vegas con el agua no es un caso aislado».
- «En Bejucal tenemos una situación aún peor, ya de años».
- «El reparto El Tres Minutos, que es la zona más baja del pueblo, no tenemos agua hace mucho tiempo».
- «A nadie le importa nada, incluyendo a los corruptos que tenemos de dirigentes».
El contexto: la crisis del agua en La Habana y sus alrededores
La denuncia de Bejucal no es un caso aislado. En las últimas semanas, medios independientes han documentado una aguda crisis de agua que afecta a miles de familias en la capital y sus municipios aledaños.
La empresa estatal Aguas de La Habana ha confirmado que los programas de bombeo y las operaciones de suministro se han visto interrumpidos por la falta de electricidad . «Sin petróleo, no hay electricidad; sin electricidad, no hay bombeo», explicó un residente a la agencia Reuters .
Sin embargo, muchos vecinos aseguran que el problema es anterior a la crisis energética. «Nuestro problema existe desde 2021 y ya estamos en 2026», declaró a Reuters María de Jesús Rusindo, residente de La Habana .
Las protestas: 28 en tres días
Entre el 13 y el 16 de marzo de 2026, la ONG Justicia 11J documentó al menos 28 protestas menores en siete provincias, concentradas mayoritariamente en La Habana . Muchas de ellas están relacionadas con la falta de agua. «No tenemos agua hace más de 15 días. Estamos sin bañarnos, sin nada, y hay hasta niños enfermos», reclamó Liset Peña a EFE durante una protesta en La Habana Vieja .
Las protestas incluyeron cacerolazos, cierres de calles y concentraciones frente a instituciones gubernamentales .
Los vecinos afectados: esperando pipas y cargando agua
La crisis ha obligado a los residentes a depender de las pocas pipas estatales que llegan a sus barrios. En La Habana, vecinos forman largas filas para llenar sus envases y transportan el agua en carretillas improvisadas .
«Esta zona está experimentando problemas de abastecimiento de agua en este momento. La gente está acarreando agua y esperando al camión cisterna», dijo Lázaro Noblet a Reuters mientras empujaba un carrito cargado de envases .
El silencio y la corrupción
El denunciante de Bejucal apunta a una causa más profunda: la corrupción de los dirigentes locales. Su testimonio coincide con lo que otros vecinos han expresado en redes sociales y en medios independientes: que la falta de respuesta estatal agrava la crisis y que los recursos destinados a solucionar el problema se desvían.
Resumen:
Un vecino de Bejucal denuncia que el reparto El Tres Minutos, la zona más baja del pueblo, lleva años sin agua potable. La crisis no es aislada: en La Habana y sus alrededores, miles de familias enfrentan desabastecimiento, dependen de pipas estatales y han protagonizado protestas. Las autoridades culpan a la falta de combustible, pero los residentes señalan que el problema es anterior y denuncian la corrupción de los dirigentes.
Nota final:
La denuncia de Bejucal es el testimonio de una comunidad que ha sido olvidada durante años. Mientras las autoridades culpan a la crisis energética, los vecinos de El Tres Minutos recuerdan que su problema comenzó mucho antes. No es casualidad que la zona más baja del pueblo sea también la más desatendida.
Los datos son contundentes: 28 protestas en tres días, residentes que llevan años sin agua, vecinos que cargan envases kilómetros para llenarlos en pipas que llegan cada semana . Y detrás de todo, el silencio de los dirigentes que, según denuncian los afectados, solo se preocupan por su propio beneficio.
Las autoridades de Bejucal, de Mayabeque y de Aguas de La Habana tienen la palabra. Los vecinos de El Tres Minutos no pueden esperar más años. El agua es un derecho, no un privilegio. Y los dirigentes que lo ignoran deberían responder por ello.














