Erilin Ortiz Meriño, conocida como Lili, llegó al cargo «porque no había a quien poner» y ahora exige dinero a cada administrador, arrendó la sodería de Boyeros por una «buena plata» y frecuenta paladares con un salario de 6,000 pesos. En su casa organiza fiestas para sobornar a autoridades.
Una nueva denuncia ciudadana amplía la información sobre Erilin Ortiz Meriño, conocida como «Lili», directora de la Unidad Básica de la Industria Alimentaria en el municipio Boyeros. El testimonio, que llega después de una primera entrega publicada por este medio, profundiza en las actividades de quien el denunciante llama «Lili la estrella, imagino estrella de la corrupción».
La directora: una mujer sin preparación pero «muy habilidosa para pedir dinero»
El denunciante reitera que Ortiz Meriño, de 53 años, está en el cargo «porque no había a quien poner en su momento». «Preparación no tiene ninguna, pero para pedir dinero sí es muy habilidosa». Una descripción que la pinta como una persona que ha hecho de la extorsión su modus vivendi.
El arrendamiento de la sodería: «buena plata»
Uno de los negocios revelados es el arrendamiento de la sodería de Boyeros. Según la denuncia, Lili «cobró por eso buena plata», utilizando un bien público para obtener un beneficio personal. Esta operación, de confirmarse, sería una forma de privatización ilegal de recursos estatales.
El perfil bajo: regalos a las autoridades
La denunciante explica cómo Lili ha logrado mantenerse en el cargo a pesar de las sospechas: Mantiene el bajo perfil gracias a una estrategia de soborno continuo que le garantiza protección.
La cuota mensual: cada administrador paga
El núcleo del negocio de Lili es una exigencia sistemática: «Mensualmente hay que darle cada administrador una suma importante de dinero». Es decir, ha montado un sistema de recaudación paralela donde los administradores de las panaderías y otros centros bajo su mando deben pagar para mantener sus puestos o para evitar represalias según denunciante.
El nivel de vida: paladares los fines de semana
La denunciante señala una contradicción evidente: «Frecuenta todos los fines de semana una paladar ubicada en Santiago de las Vegas». Y se pregunta: «¿Con qué dinero una simple directora, cuyo salario no es más de 6,000 pesos, puede darse esos lujos, sino es robando?»
Las pruebas
La denuncia incluye dos fotografías de Erilin Ortiz Meriño, para que los lectores puedan identificar a la persona señalada.


Resumen: Una nueva denuncia amplía la información sobre Erilin Ortiz Meriño, directora de la Unidad Básica de Alimentos en Boyeros. La acusan de arrendar la sodería del municipio para beneficio personal, exigir pagos mensuales a cada administrador, hacer regalos y organizar fiestas en su casa para sobornar a jefes municipales, y frecuentar paladares con un salario de 6,000 pesos. El denunciante promete más nombres y pruebas.
Nota: Este caso, que ya había sido denunciado anteriormente, se amplía con nuevos y graves detalles. Erilin Ortiz Meriño no solo roba, sino que ha montado un sistema: cobra cuotas mensuales a los administradores, arrienda bienes públicos para su beneficio, soborna a las autoridades con regalos y fiestas, y vive muy por encima de sus ingresos.














