La ONG alerta sobre el incremento de detenciones arbitrarias, vigilancia ilegal y hostigamiento, y advierte que la negligencia médica hacia reclusos graves puede constituir tortura. Exige la liberación inmediata de los presos de conciencia.
En un contundente informe, Amnistía Internacional (AI) denunció este domingo un recrudecimiento de la represión en Cuba, dirigida no solo contra personas consideradas presas de conciencia, sino también de manera sistemática contra sus familiares, quienes enfrentan hostigamiento por exigir derechos humanos y atención médica.
La organización señaló que prácticas como las detenciones arbitrarias de corta duración, la vigilancia constante de viviendas y las restricciones injustificadas para salir del hogar se han intensificado, conformando un «patrón sistemático de prácticas autoritarias» destinado a «castigar y disuadir cualquier forma de disidencia».
Las Dos Caras de la Represión: Hostigamiento Familiar y Negligencia Médica
Según Johanna Cilano, investigadora para el Caribe de AI, el Estado cubano utiliza estas tácticas para «intimidar, aislar y silenciar» tanto a los activistas como a sus familias. La ONG destacó un aspecto particularmente grave:
- Criminalización de los Familiares: Las acciones represivas afectan directamente a madres, padres y otros parientes cuyo único «delito» ha sido «denunciar abusos o reclamar soluciones humanitarias». AI subraya que estas actuaciones se realizan sin orden judicial, sin información legal y sin mecanismos efectivos de impugnación, violando las garantías mínimas del debido proceso.
- Negligencia Médica como Tortura: La organización emitió una alerta severa sobre el deterioro de la salud de varios reclusos. Citó los casos de Loreto Hernández García y Roberto Pérez Fonseca, presos con enfermedades crónicas graves, cuyos beneficios legales relacionados con la atención sanitaria son «retrasados o bloqueados» por las autoridades penitenciarias a pesar del conocimiento médico.
- Advertencia Legal: Cilano fue clara: «Negar o retrasar atención médica adecuada a personas bajo custodia puede constituir una violación de la prohibición absoluta de tortura y otros tratos crueles, inhumanos o degradantes».
- Riesgo de Muerte: Bloquear procedimientos de excarcelación por motivos de salud pone en riesgo la vida e integridad de los reclusos. AI recordó que el Estado es responsable de garantizar el acceso a la salud sin discriminación para todas las personas privadas de libertad.
Contexto de una Doble Crisis:
La denuncia de Amnistía Internacional llega en un momento extremadamente sensible para Cuba, que vive una crisis dual:
- Crisis Humanitaria y Energética Externa: El país enfrenta apagones de más de 14 horas, racionamiento extremo de combustible, desabastecimiento de alimentos y medicinas, y un paquete de emergencia que ha contraído todos los servicios básicos, atribuido por el gobierno al bloqueo de EE.UU.
- Crisis de Derechos Humanos Interna: Paralelamente, según documentan AI y otras organizaciones, el gobierno intensifica el control y la represión interna contra la disidencia, incluso dedicando recursos a vigilar, hostigar y detener a opositores y sus familias en medio del colapso general.
Esta dualidad muestra una paradoja: mientras el Estado alega no tener recursos para garantizar electricidad, transporte o comida a la población, sí parece tenerlos para mantener un aparato de seguridad y control político operativo y en expansión.
Exigencias de Amnistía Internacional:
Ante este panorama, la ONG instó al Gobierno cubano a:
- Cesar de inmediato las detenciones arbitrarias, la vigilancia ilegal y el hostigamiento.
- Garantizar atención médica oportuna y adecuada a todas las personas privadas de libertad.
- Liberar de forma inmediata e incondicional a todas las personas presas de conciencia, en cumplimiento de los estándares internacionales de derechos humanos.
Resumen: Amnistía Internacional denunció un aumento sistemático de la represión en Cuba, dirigida a presos de conciencia y sus familias mediante hostigamiento, vigilancia y detenciones arbitrarias. Alertó que la negligencia médica hacia reclusos graves puede constituir tortura. La ONG exige el cese de estas prácticas y la liberación inmediata de los presos políticos, en un contexto donde la crisis humanitaria coexiste con un fortalecimiento del control estatal interno.
Nota: El informe de AI desnuda una lógica perversa: en medio del colapso energético y económico, cuando la prioridad debiera ser la supervivencia colectiva, el régimen cubano elige destinar recursos y esfuerzos a silenciar, aislar y castigar a sus críticos. La represión no se relaja en tiempos de crisis; se perfecciona y expande. El mensaje es claro: cualquier demanda de derechos, incluso la de salud para un familiar preso, será tratada como un acto de desestabilización. Mientras el país se oscurece por los apagones, el ojo vigilante del Estado se mantiene más abierto que nunca, asegurando que el miedo sea la única luz que nunca se apague.














