Adolfo Caballero, un machetero de las brigadas cañeras, espera desde el huracán Melissa que le reparen el techo de su vivienda. Mientras tanto, el gobierno municipal de Yara, encabezado por Lázaro Gómez, Alexander Cumberras y Maikel Matos, ha desviado donaciones destinadas a damnificados para beneficiar a amantes, amigos y negocios particulares. Los materiales robados —planchas de zinc y fibrocemento— han ido a parar a terrazas privadas, corrales de puercos y portones. El anciano vive «al sol, lluvia, frío y sereno».
Una denuncia ciudadana desde Yara, Granma, expone el indignante contraste entre el abandono de un veterano trabajador cañero y el desvío de recursos por parte de las autoridades municipales. Adolfo Caballero, de 81 años, espera desde el paso del huracán Melissa que le reparen el techo de su casa, mientras los dirigentes locales se benefician de las donaciones destinadas a damnificados.



El olvidado: un héroe del trabajo abandonado
El denunciante describe la situación de Adolfo Caballero:
- «Un anciano de 81 años, persona de la tercera edad, fue un machetero de las brigadas millonarias del corte y alza de la caña de azúcar».
- «Su desgaste de vida no le da para asumir el arreglo al menos de un techo para una vivienda digna».
- «Está esperando desde el paso del huracán Melissa que le den solución».
- «Hoy Adolfo Caballero está pasando por una crítica situación con su vivienda, al sol, lluvia, frío y sereno».

Los señalados: la cúpula corrupta de Yara
El denunciante dirige su mensaje a los responsables:
- Alexander Cumberras, director de Trabajo y Seguridad Social.
- Lázaro Gómez, intendente municipal.
- Maikel Matos, viceintendente.
«Ustedes presumen ser lo que no son», les espeta.

El desvío: colchones, zinc y fibrocemento
El denunciante contrasta el abandono del anciano con los recursos desviados:
- «Pero sí pudo haberse desviado colchones para amantes y queridas, para amigos y conocidos y para sus propósitos particulares».
- «Maikel Matos, tú sí sabes de colchones y de planchas de zinc, tú sí sabes bastante».
- «Te acuerdas cómo traficaban las planchas de zinc y fibrocemento que fueron asignadas por el Estado para los afectados de los vientos que pasaron en El Coco, más el huracán».
El destino de los materiales robados
El denunciante revela dónde han ido a parar los recursos:
- «Muchos techos que eran destinados al pueblo hoy se encuentran en techos de terrazas en negocios particulares, en corrales de puercos y hasta en portones hechos para evitar la vista pública».
Otros casos de abandono
El ciudadano señala que el caso de Adolfo no es único:
- «Así como este caso, hay otros que los han dejado en el abandono total. Ejemplo en Sofía hay buenos casos y ustedes los saben».
- «Solo van, se reúnen, dicen cuatro pamplinas allí en el Caney de Sofía y nada que resuelven».
La exigencia final
El denunciante concluye:
- «Es una falta de respeto de todos ustedes que a esta altura tengan a un héroe del trabajo del sistema cañero y agrícola abandonado como está».
- «Mientras el gobierno de Yara, junto con sus delincuentes autorizados, prefieren cerrar los ojos como los gatos».
Las pruebas
La denuncia incluye cuatro fotografías del estado del techo de la vivienda de Adolfo Caballero y una fotografía del anciano.














